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03 marzo 2016

El dedo.


«De noche, sola, desposo la cama./ Dedo a dedo, ahora es mía. Anne Sexton escribe estos versos en homenaje a su cama vacía, donde sola goza más que nadie. Betty Dodson da un cursillo avanzado de masturbación a mujeres de cincuenta años que jamás se han mirado la vulva en un espejo. Amarna Miller finge un orgasmo retorciéndose delante de una cámara. Un doctor del siglo XIX receta masajes pélvicos a su paciente enferma de una profunda histeria. Miles de mujeres embarazadas escriben en el buscador de Google si estimularse el clítoris podría ser peligroso para sus fetos. Y Luna Miguel, con apenas 8 años, descubre un dibujo pornográfico que cambiará su vida para siempre, y que mucho tiempo después le llevará a escribir una historia personal del autoplacer femenino.

Escrito en una intersección entre el periodismo, la divulgación, el género confesional y la ficción, y enunciado con una voz cálida, sosegada e hipnotizante, El dedo constituye una historia íntima de lo que durante demasiado tiempo ha constituido un auténtico tabú cultural: la masturbación de la mujer. O como dice la autora: «no se trata sólo de algo sexual; la masturbación es también una meditación sobre el amor en solitario. Una constelación de sensaciones. Un espacio propio en el que refugiarse.»

El dedo. Breves apuntes sobre la masturbación femenina, es mi nuevo libro, editado en la colección digital de Capitán Swing. A través de artículos, entrevistas, confesiones, ficciones y ensayos, abordo este tema con cariño. 
Muy pronto podréis encontrarlo en www.capitanswing.com

¡Ojalá os guste!

24 agosto 2015

Primera noche y karaoke en Shibuya.

el sexo con amor no existe
Inio Asano

te lames los dedos y me los metes haciendo
pequeños círculos que no duelen
te sabe la boca a alcohol de 30.000 yenes
yo hace tiempo que no bebo
pero entiendo la euforia de esta primera noche
en la ciudad iluminada cantando depeche mode
y pitbull como si alguna vez hubiéramos sabido
de memoria todas estas cosas otra copa por favor
dices por un teléfono dorado y una camarera nipona
nos sirve varios vasos que en verdad nunca pedimos
qué más da si en la pantalla las palabras se suceden
en un idioma u otro tu risa me hace creer en nosotros
mi risa me hace creer en que después de todo
en que después de todo en que después
pagamos en efectivo contando las monedas despacio
el sonido del metal sobre el suelo me recuerda
los días de ebriedad cuando queríamos ser felices
pero sólo estábamos aprendiendo una canción
me gusta esta ciudad su olor a salsa de soja
o neumático quemado su olor a humedad
o colonia de frutas en cuellos blanquísimos
sudados ahora y listos para el amor
en el hotel tu aliento a alcohol de 30.000 yenes
penetra dentro de mí haciendo pequeños círculos
caemos rendidos al colchón pronuncio jet lag
pronuncias algo que no recuerdo aunque imagino
—cuando nada de miedo cuando esto funcione
diremos con emoción que todo empezó aquí


Shibuya, Tokio
26 de julio de 2015

16 agosto 2015

Estanque de nenúfares en el parque Ueno.

mariposa del jardín
el bebé asombro del vuelo
él otro asombro
Kobayashi Issa



“diferencias entre polilla y mariposa”
el buscador de google me lleva a una galería
de imágenes que dan miedo
“polilla gigante Japón” tecleo otra vez
para adivinar qué es aquello que he visto
muerto entre la maleza del parque Ueno
y su lago repleto de peces naranjas
“las polillas pueden ser bonitas”
escribo desesperada en la habitación del hotel
con el aire acondicionado al máximo
y las piernas en alto mientras tú duermes
“las polillas se parecen a las mariposas”
hemos hecho el amor en silencio
tu sexo se escondía en mí como la libélula
en el nenúfar del estanque esta mañana
“para qué sirve una polilla gigante”
me pregunto y pregunto al mundo
si tocar el agua de Ueno traerá suerte
si pedalear en una barca brillante traerá cariño
si comer fideos sencillos llenará el vientre
si viajar al otro lado del mundo nos dará una lección
allí de donde vengo las polillas son diminutas
se esconden entre la ropa limpia
y sus alas recuerdan a murales de tela antiguos
“qué significa polilla”
“por qué en Tokio hay tantas polillas muertas”
“por qué he venido al otro lado del mundo”
“para qué regresar al hogar si aquí puedo ser feliz
si aquí puedo hacer el amor
si aquí los insectos son hermosos
si aquí aún no entiendo nada y mis ojos brillan”


Ueno Koen, Tokio
27 de julio de 2015 

22 febrero 2015

Tecleé "triste" en el buscador de Google y entonces aparecieron un montón de bebés llorando.


(De la serie de cosas que anoto en mi móvil cuando me despierto a media noche)

Toco tu piel con mi piel y juntos creamos calor. Toco tu tripa con mi tripa y juntos creamos la grasa. Toco tu sexo con mi sexo y el gato se interpone, el miedo se despierta, no creamos nada. 

13 julio 2014

La lucha entre lo visceral y lo real.

Mi propio cuerpo
ya no me entiende
Nichita Stanescu

Cantoras mediadoras entre los vivos que se disponen a celebrar a sus difuntos y estos últimos, las sirenas encuentran su lugar entre el intersticio de los dos mundos.
Carlos García Gual

Estás en tu cuarto agarrándote el vientre, quédate ahí, le dices, quédate ahí sangre. Confías en el cansancio, en los pocos días de retraso, en las ganas de comer patatas fritas muy picantes con mucha salsa con mucho queso con mucho estrógeno para ti. Estás tumbada en la cama y el gato te mordisquea los dedos de los pies, miras al techo como si supieras rezar. Miras dentro de ti, deseando que los síntomas sean ciertos.

Pero…

En la mesilla de noche un libro sobre el cáncer y otro libro sobre las sirenas y otro libro sobre cómo los estómagos se llenan de flores y los caballos violentos nos pisotean en la guerra. También hay un cómic para niños. Una foto de papá y mamá. Una lámpara encendida que con su tenue luz alumbra vuestros cuerpos de verano. Finges que duermes. Finges que no estás pensando en nada de esto. Finges que te gusta el ruido de la nevera, el mordisco del gato, el vientre a punto de traicionarte, el olor a madrugada.

Pero…

Estás en tu cuarto como cada domingo. Estás pensando en el coño de Amarna. Estás en tu cuarto como cada domingo. Estás pensando en los versos de Gabby. Estás en tu cuarto como cada domingo. Estás pensando en los cuchicheos con Josune. Estás en tu cuarto como cada domingo. Estás pensando en los rizos rubios de Elena. Estás en tu cuarto como cada domingo. Estás pensando en Kika vestida con una falda de tu madre. Estás en tu cuarto como cada domingo. Estás pensando en que no te atreviste a pisar el velatorio de Merche. Estás en tu cuarto como cada domingo. Estás pensando en el coño de Amarna, y en el coño de Amarna, y en el coño de Amarna. El porno no puede terminar en embarazo, dice ella.

Pero…

En la mesilla de noche hay un libro rosa sobre sirenas y harpías. También hay un cuaderno en el que escribes cosas sin sentido: quédate ahí, ordenas. Quédate ahí, ordenas. Quédate ahí, ordenas.

Pero a quién…
y a qué…
pero qué clase de magia esperas si esto sólo son palabras dispersas. 

10 febrero 2014

Sexo a oscuras: un bosque de trigo y aviones.

Era como si mi corazón enviara oscuridad por todo mi cuerpo a la misma velocidad a la que enviaba sangre.
Colm Tóibín

Conozco los bordes de tu rostro y lo toco como si fuera mío: aquí mentón aquí colmillo aquí la herida de aquella vez. Conozco los bordes de tu rabia pero no sé tu cabeza: qué imagina, cuánto araña, cómo desenreda los nudos de mañana. Conozco, contagio, contraigo. Maltrato con puntería el borde del placer: aquí mentón, aquí colmillo, aquí el berrido de aquella vez.

04 enero 2014

Mujeres enjauladas: orange is the new black.

Me sentí incómoda. ¿Así iban a ser las cosas? ¿Me iban a etiquetar de zorra rica y creída?

-Y hay lesbianas. Están ahí, pero ninguna la va a molestar. Algunas intentarán hacerse amigas suyas y tal... ¡apártese de ellas! Quiero que comprenda que no debe tener sexo lésbico. Yo soy anticuado. No apruebo toda esa historia.

Intenté no sonreír descaradamente. Supongo que no había leído mi expediente atentamente.
Piper Kerman

03 enero 2014

Comer (3): unicornios, helados y chuches.

Wishcandy
El año acabó bebiendo sidra, vino blanco y cava junto a M, A y R. El año empezó bebiendo sidra, vino blanco y cava junto a M, A y R. El año acabó hablando de hospitales siniestros. Empezó hablando de videoclips repletos de culos. El año empezó con una canción antigua de los Zombie Kids, y con la remota posibilidad de que el gato hubiera dado una patada a... El año empezó con una larga siesta. El año acabó conmigo dejando atrás algunas histerias. El año empezó en una nueva oficina, con vieja ropa. Empezó enérgico. Y lleno de hambre. 

02 diciembre 2013

Estoy escondida (II).

Hacía calor y queríamos ser papás. Llegó el invierno y me escondí (escondí mis ganas, mis ambiciones, mi amor hacia este mundo lo escondí). Qué significa ser mediocre. Qué significa no tener sueño. Qué significa cocinar arroz blanco, arroz pobre, arroz y cerveza, qué. 

Hacía frío y me vacunaron contra la gripe. Yo leía a un ruso borracho y me pincharon en el brazo. Llegó la casa caliente, los gatos peleando, los libros estúpidos, las malas personas, los tintes de pelo, la leche de avena, los kilos y kilos y kilos de arroz. 

Hacía calor. Hacía frío. Queríamos ser papás. 

17 noviembre 2013

Así me quedé después de Blue Jasmine.

El aliento es un hueso del que la carne se despega
Robert Bringhurst

1. Entiendo el nerviosismo. Intuyo que está loca desde el minuto uno. A veces nosotros también enloquecemos. Nos peleamos. Sacamos las uñas. Intuyo que está loca porque sabemos qué es estar loco. Quién está loco a nuestro lado. Y quién no. ¿Quién no?

2. Lloramos un poco y luego tragamos salsa picante. Los camareros de L'Olla de Sichuan nos sonríen y nos dan más alcohol. Debatimos sobre personalidades fuertes, sobre viajes hipotéticos, sobre qué poco nos interesa el panorama literario hoy. Hoy que sólo podemos hablar de trabajo. De personalidades fuertes. De ciudades hipotéticas. De que Blue Jasmine me hizo llorar. El terror se entremezcla con lo picante. Lo picante me salta a los ojos. El vino fuerte. La mandarina. El vino fuerte.

3. Os miro a todos y sonrío. Los chicos cerráis los ojos y las chicas movemos las manos. Pagar por unas cuantas luces, por unos cuantos bajos, por unas cuantas gotas de cerveza: la felicidad era eso. Los chicos cerráis los ojos. Nosotras movemos las manos. Es extraño estar aquí. Es extraño que aún sea tan pronto. Es extraño que vernos bailar me haga querer de esta manera. 

4. Mai tiene los ojos rojos, nos ha fotografiado a todos en el mismo punto. Recuerdo que yo tenía frío. Recuerdo que poco después me corté la melena. Miriam y Raquel también se ríen. Tú tienes hambre. Todo huele a marihuana y tengo ganas. Tú tienes hambre. Compramos un cuaderno cuadrado y se lo damos a la anfitriona. Compramos fideos. Mi abrigo está mojado. Mis pupilas son tan sencillas. 

5. Qué tranquilo duermes después de esta mamada. Qué tranquilos están los gatos, quizá porque llueve. La lluvia nos relaja a todos. Yo leo a Oliver Sacks. Yoga en el salón. Un poema de Brinhurst. Tenemos vino bueno para cenar. Tenemos libros buenos pero ahora no los queremos. Recuerdo que sonaba Blue Moon. Y que la ropa nos pesaba. Sí. Toda la ropa. 

11 noviembre 2013

11 agosto 2013

«No me creas capaz de vencer a la muerte.»



Todo lo que no se come hace bien a la salud.

*

Para Littré panser es lo mismo que penser, porque si se quiere panser (medicar, curar), en primer lugar hay que pensarlo. Luego, como decía Paré, es Dios quien cura.

*

En el punto culminante de sus arrebatos oratorios Hitler eyaculaba; era el momento en que la Muchedumbre estaba más estrechamente subyugada a él. Se cumplía así una cópula monstruosa, un incesto no previsto por los códigos sagrados. La Muchedumbre fecundada, encinta de demonios que tardan poco tiempo en salir de su barriga. Así se explica cómo un solo hombre puede ser padre de tanto mal.

*

Es mejor morir vaciándose que llenándose, y mejor de hambre que de indigestión.

*

Mamzer be-nid-dah (Concebido en el Menstruo) es una enorme injuria judía. Aseguran los talmudistas que el mamzer be-nid-dah está destinado al vicio y a la enfermedad, borracho, loco, epiléptico, asesino, cretino. Nada puede salvarlo. ¿Pero quién demonios ha sido mamzer be-nid-dah?

*

Si un niño maltrata a un animal, aunque éste sea grande, hay que pegarle, porque el más fuerte y el más malo es él.

*

Las partes que encierran más olor son aquellas en las que se contiene más alma. El ojo, que carece de olor, es espejo, no alma. Añadir perfumes al cuerpo es añadir alma o fingir que se tiene, si ésta falta. Los olores demasiado fuertes se nos han hecho desagradables, porque el exceso de alma es tanto más intolerable a medida que la civilización reprime y frena la animalidad natural.

*

Horacio tenía mala vista (lippus), Virgilio digería mal (crudus). (Pero esto tampoco quiere decir que Horacio tuviera buen estómago). Dice Hermann Broch (Der Tod des Vergil) que Virgilio moribundo era una Planta Vidente; su estropeado estómago se había esfumado. Convertirse en planta es más hermoso que exhalar en la muerte olor de santidad.

*

El cerdo, máquina de carne (Corriere della Sera). Sólo cinco kilogramos por barba en Italia; cuarenta en Alemania. ¡Ánimo! Desarrollad las mandíbulas. Cerdo para carne. El que usa esas expresiones, el periódico que las tolera, es divulgador de lo obsceno, de la obscenidad como mal agüero. Esa pobre carne ofendida se vengará.

*

Una amiga enferma de cáncer nos cuenta lo que es quedarse sola ante una máquina que irradia sobre su pecho el Cobalto 60. Es una máquina que habla: un zumbido extraño que a veces se alza, a veces cesa. En un aislamiento completo, con una puerta pesadísima a la espalda, surge ese compañero ambiguo, que se sabe mortífero, rehuido y temido por todos, que contigo debiera siempre mostrarse lleno de benevolencia y, a cambio de dinero, curarte. ¿Pero qué lengua habla ese monstruo? ¿Qué advertencias murmura? ¿Qué cuenta? Tal vez habla de otros que han pasado por allí, y que han muerto, y te recomienda que no te hagas ilusiones, honestamente te ruega: «No me creas capaz de vencer a la muerte.»

*

Lo sagrado da miedo. Pero también su ausencia, también el mundo desacralizado, sin reglas, sin prohibiciones. Libres, no podemos existir. Hay que elegir aquello que más consuele.

*

Alimentada con sangre de esquizofrénico, la araña teje telas enloquecidas. (Nicolas Bercel, Araignées schizophrènes, en La Presse Médicale, mayo de 1957). La civilización humana dominante es hoy un gigante esquizofrénico que inocula su sangre, metódicamente, a toda naturaleza viviente; y la araña Tierra fabrica desesperadas y cada vez más frágiles las telas sobre las que apoyamos nuestros pies de hierro, nuestros pies de locos homicidas.

*

Los productos farmacéuticos para perros y gatos tendrían que experimentarse antes en el hombre, metido en perreras hechas a tal efecto.

*

Defecando se puede pensar en la vida y en la muerte, comiendo se puede pensar en todo, pero muy mal, en el coito no se puede y no se debe pensar en nada. Es vaciamiento místico. Pero para todos.

*

Según un macrobiótico la masticación refuerza los órganos sexuales, porque están conectados (doctrina oriental) con los músculos de la mandíbula. Se puede juzgar, en los masticadores voraces y apresurados, el grado de impotencia. La conexión es más que posible, tratándose de una única hambre.

*

Los hombres alimentaban la sospecha, y la esperanza, de que las mujeres fueran inmortales. Con un esfuerzo heroico, han conseguido que el parto dejara de asesinarlas. Ello ha hecho a las mujeres sicut Deae, y el desecamiento del viejo cenagal de los males ginecológicos es un paso todavía mayor hacia la inmortalidad femenina. En el futuro las mujeres vivirán dos o tres mil años, el hombre volverá a vivir treinta o cuarenta, y sólo las hembras tendrán alguna posibilidad de ver morir a su madre.
Guido Ceronetti




*Gracias a Helena B. por recomendarme 
El silencio del cuerpo (Acantilado), 
libro al que pertenecen estas 16 citas

05 agosto 2013

Un verano raro.


1. Un verano raro se parece a un verano raro. 

2. Un verano raro se parece a aquellos días que nos hicieron recordar (aquí). Éramos más felices o quizá éramos más ingenuos, o quizá teníamos más dinero porque no lo ganábamos: que ganar dinero es perder dinero. Que trabajar es irse. Que no es estar. O qué. Qué raro. 

3. Vinieron E. y A. y decidimos no ser las víctimas. A veces los mejores amigos residen en la lejanía.

4. Encontré una rosa en el baño del Manchester y se parecía un poco a mí. Estaba allí tirada entre lo oscuro. Estaba allí tirada y no era bonita. Estaba allí, abandonada: imperfecta como mi espejo.

5. T. me envía un libro: me dice (también) que coma fruta.

6. No dejo de ver gatos por la calle. Gatos en el sueño. Gatos en el techo. No dejo de tocar mi vientre deseando gatos. Que lleguen los hijos. Que lleguen en el raro verano.

7. Gary Snyder, cómo ser poeta. Gary Snyder, entiendo a los animales. Gary Snyder, cómete la sopa. Gary Snyder, me rodeé de egoístas. Gary Snyder, cómo estar tranquila. Gary Snyder, me rodeo de mí. 

8. La crítica de poesía contiene spoilers. Las manchas de las piernas crecen y pican. Los días se suceden sin saber cómo. Los brazos extendidos. La meditación. 

9. Si supiera rezar pediría sexo.

10. Un verano raro se parece a los años que cumplo. Por la piel colmada de estrías. Por los huesos que no golpeo. 

31 julio 2013

Alone with Gabby Bess... o bien: puedo llorar viendo porno.


***

No me toméis por una loca cuando diga que este verso: «Hahaha, am I alone here?» es el que mejor resume el fantástico primer libro de Gabby Bess, porque es cierto. Durante todas las páginas que componen Alone with other people, la autora consigue lanzar al mundo una risa sana, inteligente y reivindicativa. Una risa sobre la fortaleza de la mujer, de la juventud y de la poesía. Cuando Gabby dice hahaha, despliega también ante nuestros ojos una serie de textos que encuentran primero la belleza de lo cotidiano, más tarde lo universal de su intimidad y por último (y lo más importante) esa sensación de que con este libro nunca, jamás, volveremos a sentirnos solos.  

31 mayo 2013

Tai/pei/Tao/Lin.

La droga que mató a David Foster Wallace es la droga que da la vida a la generación de escritores que ahora le sucede. Estoy hablando de la monotonía. De la depresión. Del Xanax. Estoy hablando de esa clase de medicación que fatalmente recetada le empujó a acabar con sus días; y a esa medicación, la misma, que los poetas y narradores veinteañeros de Estados Unidos guardan en sus bolsillos como si fueran golosinas. Yo nunca había probado el Xanax hasta que Tao Lin y Megan Boyle vinieron a España hace dos años. Estábamos en la piscina del edificio de los padres de mi novio, sufriendo una gran resaca y casi sin haber dormido cuando Megan abrió una cajita, sacó un trozo verdoso de pastilla y me invitó: chupa. Lo cierto es que sentí poco. O apenas nada. Quizá el relax de la tarde, del sol, un masaje en el cerebro y aquel sabor asqueroso de la pastilla. Así que esto es el Xanax, pensé. Este es el “no sentir” del que tantos escritores a los que adoro hablan. Fue esa tarde en la piscina, después de saltar un par de veces, salpicar otras tantas y quemarnos las piernas y la espalda, cuando Tao Lin se levantó de la hierba con el MacBook en la mano y anunció que acababa de recibir una gran oferta para publicar su próxima novela en Random House. 50.000 dólares, nada más y nada menos: un wow surgió de nosotros a modo de celebración; colocados entonces por la droga que mató a nuestro novelista preferido, y también por la joven brisa veraniega que en aquella piscina de Pacífico se respiraba.

24 mayo 2013

Guarradas.


Ya no mola ser bonita, ni ser deseada, ni mucho menos presumir de follar. Lo que mola cuando uno termina Zonas húmedas de Charlotte Roche (Anagrama, 2009) es haber sido capaz de reírse del sufrimiento propio, del mal olor propio, de la propia estupidez. Porque Zonas húmedas no es un libro sobre sexo adolescente sino una biografía del sufrimiento a través de la historia de una chavala de dieciocho años que está bastante mal de la cabeza, y a la que encima le gusta estarlo. A pesar de las innumerables escenas “pornográficas” que encontramos a lo largo del libro, lo que Helen nos está pidiendo realmente es que le hagamos caso. Que la miremos. Que ayudemos a que sus padres vuelvan a hablarse. Que, por favor, le concedamos nuestro cariño.

Algo parecido le ocurre a Madison, la protagonista de Condenada, de Chuck Palahniuk (Literatura Mondadori, 2013). Ella, al contrario que Helen, es completamente virgen, pero mantiene una relación con sus padres muy similar: no están divorciados pero pasan de ella y sólo se centran en sí mismos, sin darse cuenta de que su hija preadolescente está enfrentándose a cosas terribles... tan terribles que le llevarán a la muerte. Y será precisamente desde la muerte -desde un peculiar, surrealista y asqueroso infierno- desde donde Madison nos hablará.

Helen desde el hospital, Madison desde el inframundo. Ambas con ese lenguaje guarro y detestable. Con esa mente sucia e incluso bastante masculina. Gracias a la primera encontraremos pelos, menstruaciones y anos operados. Gracias a la segunda encontraremos violencia infantil, drogas y lugares hediondos. El libro de Roche me gustó mucho al principio, pero me pareció que perdía bastante fuerza a partir de la mitad y estuve a punto de abandonarlo. El libro de Palahniuk me hizo reír a carcajada limpia y creo que a quien le guste mucho este autor, Condenada le parecerá una de sus mejores y más locas maravillas.

Y bueno. Eso es todo. Feliz viernes.  

08 mayo 2013

15 razones para leer a Joyce Mansour.


He seleccionado quince citas de Gritos, Desgarraduras y Rapaces de Joyce Mansour (Igitur, 2009) que me resultan motivo suficiente para que se convierta (si es que no lo era ya) en una de nuestras autoras de cabecera. Por su belleza, por su crueldad, por sus imágenes lúcidas y sangrientas. Su vos es un músculo inflamado que asusta y deslumbra. Atentos:
*

No comáis los niños de los otros
Pues su carne se pudriría en vuestras bocas repletas.
No comáis las flores del verano
Pues su savia es la sangre de los niños crucificados.
No comáis el pan negro de los pobres
Pues está fecundado por sus lágrimas ácidas
Y echaría raíces en vuestros largos cuerpos.
No comáis a fin de que vuestros cuerpos se marchiten y mueran
Haciendo germinar sobre la tierra en luto
El otoño.

*

Tu cabeza separada de tu cuello cortado
Es el comienzo de la eternidad.

*

Animales que amamos abrazamos y en su cama asfixiamos
Animales sin familia mas con cariño enterrados
Ese mundo cruel de afectos comprados.

*

He visto cómo te embriagas con el rico olor de los mataderos
Llena la boca de sangre
Plenos los ojos de sueño

*

Islas de las enfermedades
Con leprosos como loros
Mar de silencio helado por el elocuente reloj de la vejez
Gritos de una joven perra descuartizada
El hospital vela por sus muertos-vivos no nacidos.

*

Fiebre tu sexo es un cangrejo
Fiebre los gatos se alimentan de tus tetas verdes

*

Mi risa vuela alto
Más aún que los sombreros de los cardenales
Más alto que la esperanza.
Mis senos sonríen cuando el sol brilla
A pesar de mis vestidos a pesar de mi marido
Soy feliz fea como soy
Porque los buitres me quieren
Y Dios también.

*

Sucedió al principio.
El primer poeta orinó su amor

*

Me he comido los ojos de tu yegua preferida
Durante mi parto
Y mi niño ha muerto cuando al mundo venía
De ahí sus relinchos.

*

La muerte es una margarita que duerme.

*

Y cuando he buscado su rostro en el cielo
El sol celoso ha ocupado mis ojos

*

Mezclo mi aliento con la sangre de los búhos
Y el latido de mi corazón aumenta
Con el de los locos

*

Es preciso que bese tus pies antes de darme al mundo
Es preciso que pecador yo peque hasta la bestialidad
Para olvidarme de todo para recomenzar todo
Para aprender a esperar

*

Tentáculos que aprietan con más fuerza que una enfermedad.

*

Caeré como una hoja
Sola digna y sin maquillaje

Joyce Mansour