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01 marzo 2016

Enero-Febrero 2016: mis 6 lecturas preferidas.


Dos novelas que son, en realidad, un homenaje a otros dos novelistas que me impresionan: así fueron mis lecturas —link a PlayGround va— de Oona y Salinger, de Frédéric Beigbeder (Anagrama) y Cada noche, cadanoche, de Lola López Mondéjar (Siruela). 



En la primera, el guapo de Frédéric narra una historia de amor espinosa que, a su parecer, configuraría el corazón oscuro y dolorido del autor de El guardián entre el centeno. Creo que lo más bruto de este libro son sus reflexiones sobre la vejez, y sobre cómo el hombre —el macho, no el hombre como ser humano en general— necesita mantener relaciones sexuales con cuerpos más jóvenes que el suyo para sentir que sobrevive.



De relaciones sexuales entre hombres mayores y chicas jóvenes también va la novela de López Mondéjar, basada en Lolita, y con un punto de vista bastante polémico de la gran obra de Vladimir Nabokov. En estas páginas lo que encontramos es a la hija imaginaria de Dolores Haze, quien decide vengarse del pedófilo que acosó y maltrató a su madre cuando esta era una adolescente. ¿Puede un tema como la pedofilia ser bello? Esa es una de las preguntas que nos come la cabeza cuando leemos Cada noche, cada noche.



Plagado de referencias literarias, también, está el libro Apuntes sobre el suicidio (Alpha Decay), un brevísimo ensayo que nos pasea por la literatura, el arte y sus suicidas, desde David Foster Wallace hasta Edouard Levé, pasando por algunas voces clásicas como la de Sylvia Plath o Albert Camus. Para los seguidores de esos autores, y también para los que encuentran en el suicidio y en la enfermedad un tema más mágico que doloroso, este libro es imprescindible.



Y de la enfermedad de la literatura, pasamos a las enfermedades reales, o quizá a las enfermedades no reales, como es el caso de las que narra Suzanne O’Sullivan en Todo está en tu cabeza. Aquí la neuróloga explica algunos casos curiosísimos de enfermedades psicosomáticas, y cómo a veces el cuerpo reacciona de manera negativa a cosas que sólo están en nuestro recuerdo, en nuestro miedo, en nuestra manera de ser. Todo está en tu cabeza —ah, esto es lo que también escribí enPlayGround— es un libro para los que no tienen miedo de mirarse el cerebro, masajeárselo. Un libro para los que saben que por muy locos que parezcan, no lo están.



Quizá un tratamiento parecido a los que recomienda Sullivan le vendría bien al protagonista de Las flores del mal, vol 8. Este es uno de mis mangas preferidos, no sólo por la obvia referencia a Charles Baudelaire sino porque trata el tema del desasosiego adolescente de una manera bellísima, a través de la oscuridad, de la poesía, y del sexo. En este volumen, el mangaka Shuzo Oshimi nos vuelve a traer a un Kasuga enamoradizo y peligroso. Después de un volumen 7 un poco aburrido, aquí la literatura y el peligro vuelven a latir.



Y por último, sin salir de Japón, uno de los poemarios más especiales que he leído en lo que va de año: Poema a tres voces de Minase. Renga., de Socho, Sogi y Sohaku (Sexto Piso), un clásico de la poesía nipona, absolutamente delicado. Un libro que es casi un objeto o tesoro, en cuyas páginas la naturaleza, el recuerdo y la memoria brillan —perdonad la cursilería de lo que sigue— como insectos veraniegos.




Quienes seguís este blog sabéis que cada vez publico menos, y que en 2016 eliminé la sección de lecturas, porque me saturaba y porque muchas las olvidaba y otras que ponía al final las dejaba a la mitad. El trabajo y la maternidad, y algunos proyectos literarios no me dejan respirar mucho más, por eso he decidido que mensual o bimensualmente iré haciendo recuento de mis lecturas preferidas, para todos los que seguís buscando en esta página un pequeño refugio en el que descubrir cosas chulas.

(Emoji de una florecilla y emoji de un corazón)

01 octubre 2015

La mujer de pie, de Chantal Maillard.

Ahora las recomendaciones de libros en PlayGround también llegan en forma de vídeo.
Hoy toca La mujer de pie, de Chantal Maillard, publicado por Galaxia Gutemberg este mes (si el vídeo se tarda en cargar, también puedes verlo directamente en Facebook).


La mujer de pie, de Chantal Maillard
Recomendaciones PlayGround: Chantal Maillard, la poeta del dolor, nos trae en este libro un desgarrador testimonio sobre la enfermedad, la vida y la muerte.
Posted by PlayGround on Miércoles, 30 de septiembre de 2015

01 septiembre 2015

¿Por qué debería darnos miedo hablar de la maternidad?

Utagawa Kuniyoshi

Ayer publiqué un artículo en PlayGround sobre por qué mis amigas no quieren ser mamás, aunque, en verdad, de lo que trataba aquel texto no era exactamente de la no-maternidad, sino más bien de lo difícil que es respetar y entender las opciones que las demás mujeres toman con respecto a su cuerpo, a su futuro y a su manera de relacionarse con las demás.

Después de que el texto saliera en las redes de la revista no dejaron de llover comentarios positivos, y otros muy negativos en la línea de lo que me esperaba mientras lo escribía. Muchas usuarias y lectoras se quejaron de que había “muchos artículos sobre la no-maternidad” pero ninguno sobre lo difícil que es ser madre joven, o madre a los cuarenta, o madre en ciertos países, o madre soltera, o incluso sobre el hecho de no poder ser madre.

De nuevo, la tesis del artículo quedaba comprobada en esos comentarios. Cuando yo escribo o cuando muchas de nosotras escribimos sobre este tipo de temas, lo hacemos para vencer ciertos tabúes, y no para causar confrontaciones. Sin embargo, es curioso que se trate como se trate, todo lo relacionado con el cuerpo de la mujer siempre da miedo y respeto, porque nunca sabes cuándo podrás estar haciendo daño a alguien.

Cuando meses atrás escribí sobre lo que significa ser madre a los veinte años, madres que lo son a los cuarenta se sintieron insultadas. Cuando un poco antes redacté una columna sobre mi aborto espontáneo y lo horrible de la experiencia, mujeres que habían abortado porque querían o lo necesitaban, se sintieron insultadas porque lo suyo, aunque deliberado, también era doloroso.

De todo esto, lo único que saco en claro es que es dificilísimo hablar de un aspecto de la mujer, sin silenciar otro. Es imposible escribir sobre algo tan íntimo, sin incomodar a las lectoras, aunque ese no sea el propósito de quien redacta. Incluso a mí, que jamás me ha incomodado dar la cara o hablar de mis experiencias, a veces me entra un miedo terrible a decir quién soy, o cómo me siento, no ya sólo al público sino a mis amigos más cercanos.  

Por todas estas cosas me da pena cuando alguien se burla o se queja de la obsesión de muchas escritoras por hablar de temas como el sexo, la maternidad, la crianza, la menstruación o cualquier otro tema femenino. ¿Cómo no iban a hacerlo, si aún quedan tantas polémicas, tantos asuntos delicados por resolver, tanto por aprender de quien tenemos al lado y piensa distinto que nosotras?

Me gustaría deshacerme de ese temor, y quiero hacerlo artículo a artículo, y aprendiendo de otras chicas, de los emails que me envían, de las conversaciones que mujeres que no conozco inician conmigo sólo para buscar reconocimiento y cariño.

¿Por qué parece que estemos tan vacías de esas dos cosas?

¿Por qué yo misma, por ejemplo, siento pudor de hablar con libertad de mi embarazo?

Ya lo sé: es el miedo.

El miedo a que otra vez vuelva a salir mal, o el miedo a decepcionar a mi familia si algo no va bien, o el miedo a que aún sea demasiado pronto, o el miedo a los comentarios de ánimo teñidos de pena, o el miedo a no disfrutar de mi propio cuerpo y de mis propias náuseas, hasta que los médicos no hayan certificado que mi segundo bebé sí nacerá, y que lo hará completamente sano.

Necesito hablar, y necesito compartir, y como muchos y muchas de vosotros me habéis pedido una selección de lo que he escrito a propósito de la maternidad, sus claros y sus sombras, he recuperado 6 artículos que desde 2013 vengo redactando en PlayGround, y que nacen de mi preocupación por este tema.

¿Mi generación no quiere ser mamá? Recomendación de algunas lecturas sobre la maternidad, desde Carolina del Olmo a Sylvia Plath pasando por Gabriela Wiener.

10 retratos de una maternidad salvaje. Pequeña galería fotográfica sobre la que escribo una especie de poema-ficción, en donde apoyo una maternidad natural.


Historia íntima de la literatura a través de la vagina. Sobre no poder ser madre, a través de la novela El cielo oblicuo, de Belén García Abia.

Cómo ser madre a los veinte años. Distintas maternidades por debajo de la treintena, con motivo de la publicación de Siamesa.

Mis amigas no quieren ser madres. Una conversación con tres mujeres que, por motivos bien distintos, no quieren ser madres.


Gracias.
Para más cosas: luna.miguel@playgroundmag.net

13 febrero 2015

¿Dónde están las mujeres de la Beat Generation?

Angela Dalinger
Cuando había un festival de literatura importante, sus nombres no aparecían en los carteles. Cuando sus parejas decidían emprender viajes por las montañas más peligrosas de los Estados Unidos, o quizá hacia países exóticos, sus cuerpos se quedaban en casa, cuidando de los hijos, manteniendo el hogar caliente. Cuando los críticos y lectores de todo el mundo alabaron únicamente a dos o tres firmas del movimiento al que pertenecieron, sus voces se escondieron y se enterraron bajo una arena dura y áspera, aguardando a que alguien atreviera a desenterrar sus enormes libros, sus impresionantes poemas, sus importantes historias, tantas veces ignoradas.

Eso es la Generación Beat: un puñado de hombres magníficos haciendo sombra a un puñado de mujeres magníficas. Una crítica literaria y una prensa cultural empeñada en divinizar a tres o cuatro firmas, dejando a un lado la obra de quienes trabajaron con seriedad y con ambición para promover uno de los movimientos artísticos y vitales más importantes e influyentes del siglo XX. Detrás de Jack Kerouac, Allen Ginsberg o William Burroughs, siempre se mantuvieron las figuras de Lenore Kandel, Diane Di Prima o Elise Cowen.

Sus nombres quizá sonarán solo a unos pocos afortunados que hayan accedido a estudios o antologías en inglés, en donde sus poemas sobre maternidad, menstruación, amor o drogas se exhiben desgarradores.Sin embargo hoy, por fin, la traductora y poeta Annalisa Marí se ha atrevido a reivindicarlas, así como a traducir y prologar una selección de las desconocidas poetas. El resultado: Beat Attitude: Antología de mujeres poetas de la generación beat, de próxima publicación en nuestro país.


16 enero 2015

Una aproximación gaviera a 2015.

Empecé 2015 con ganas: la visita de mi padre a Barcelona, cambio de oficina en PlayGround, nuevos libros y proyectos gavieros en el horizonte, nuestra boda que se acerca peligrosamente, mi prima Alba que también se acerca peligrosamente y la publicación en marzo de mi quinto poemario, Los estómagos. 

Sin embargo, la alegría que hoy he venido a contaros no es otra que la de que el año de El Gaviero ediciones ya está más o menos perfilado. Si todo sale bien, además de las publicaciones de Niebla fronteriza, de Hasier Larretxea y Meseta, de José Vidal Valicourt ambos libros pertenecientes a la suscripción editorial de 2014, otros 7 libros geniales saldrán a la luz.

A partir de marzo empezarán a salir de imprenta, tan bonitos y tan cuidados como siempre. En la página web de la editorial podéis encontrar el formulario de suscripción (son 100€ al año), y dado el retraso que hemos sufrido y las molestias que hayamos podido ocasionar, quien se suscriba durante los meses de enero y febrero tendrá un descuento del 20% en las compras los libros Niebla fronteriza (enero) y Meseta (febrero). 

Casi nunca hablo de El Gaviero en este blog, por respeto y por pudor. Aún me siento desnuda entre facturas, albaranes, y otras palabras que no entiendo, pero que forman parte de mi nuevo día a día desde hace meses. Las cosas van bien, sí, poco a poco, lentas, pero bien. Aunque sin vosotros y sin vuestro apoyo nada de esto sería posible, eso es seguro.

Por el momento, quiero compartir con vosotros un pequeño plano provisional de lo que va a aparecer durante esta nueva suscripción gaviera. Para cualquier duda podéis escribirme a elgaviero@elgaviero.com y os responderé encantada. Ojalá os guste. Aquí vienen cosas muyyyy chulas. Estoy llena de emoción. 

Series Poéticas #1: "Mil novecientos violeta" (Marzo 2015)
Colección Salamandria
​Con poemas de Sophie Collins (Reino Unido), Vlad Pojoga (Rumanía), Kevin Castro (Perú), David Teles Pereira (Portugal), Ruth Llana (España), Maximiliano Andrade (Chile), Katja Perat (Eslovenia), Ashley Opheim (Canadá), Caterina Scicchitano (Argentina), Thomas Deslogis (Francia), Jesús Montoya (Venezuela), Jordan DeBor (Australia), Nanna Juul Lang (Dinamarca) y Daniela Prado (Colombia)​
Ilustra: Sandra Martínez
Traducen: José María Martínez, Arturo Sánchez, Martín Rangel, Juan Fernández Rivero, Berta García Faet, Óscar García Sierra y María Mercromina

Post-Coño, de Gabby Bess (Abril, 2015)
Colección Salamandria
Traduce: José María Martínez
Introducción: Amarna Miller
Ilustra: Laia Arqueros

Siamesa, de María Ramos (Mayo, 2015)​
Colección Cuarto Menor
Ilustra: Cristina Llorente

Yo, chatarra, etcétera, de Alberto Santamaría (Junio, 2015)
Colección Cuarto Menor
Ilustra: Cristina Llorente

​(Sin título) poesía de Dorothea Lasky (Septiembre, 2015)
Colección Salamandria
Traduce: María Ramos

​​(Sin título) poesía de Arturo Sánchez (Octubre, 2015)
Colección Salamandria

(Sin título) poesía de Jesús Carmona Robles (Noviembre, 2015)
Colección Cuarto Menor
Ilustra: Cristina Llorente

06 enero 2015

25 puntos para tratar de explicar qué está pasando aquí.


Llevaba escrita página y media sobre un asunto muy, muy importante sobre la poesía y sobre lo que había pasado en el último año y sobre un montón de cosas más, pero me he dado cuenta de que no hacían falta 1500 palabras para explicar todo esto, sino que más bien hacían falta pruebas. Datos, cosas tangibles llenas de un maravilloso olor a violetas: 

1. El post más visto de 2014 en mi blog fue este y, curiosamente, el segundo post más visto de 2014 en mi blog fue este otro. 

2. En PlayGround he escrito varios post que me han emocionado especialmente
-Xanax significa poesía en Mexicano (sobre la posibilidad de una Alt Lit mexicana)
-La poesía no existe, el lenguaje está de moda (autores chilenos nacidos en la década de los 90)
-Nacidos en los 90: estas son las escritoras que están llenando de vísceras la red (10 escritoras jóvenes en lengua española desde España, México, Venezuela o Argentina)
-La poesía invade Internet y lo llena de drogas, bestias y corazones (5 libros de autores jóvenes españoles publicados en la red)
-Y no me olvido de tantos otros textos sobre literatura rumana, canadiense o estadounidense en los que la búsqueda y la emoción es parecida. 

3. Esta antología absolutamente necesaria en donde se mezclan distintas voces y corrientes actuales de España y América Latina. 

4. Y también esta antología. 

5. Y esta, tan grande e internacional. 

6. Y sobre todo esta, que es la que ha dado pie a muchísimas otras cosas en las que seguimos trabajando. 

7. Otro artículo bien divertido y necesario sobre la Alt Lit en Poesía Sub25. 

8. Todo lo que haya podido escribir Didier Andrés Castro sobre la poesía hispana joven y la alt lit (I y II) o sobre las nuevas voces colombianas. 

9. Las reseñas y traducciones de José María Martínez. 

10. La revista Sorbo de letras, desde Venezuela. 

11. El blog Revista Órfico, desde México. 

12. La revista Matavilela, desde Ecuador. 

13. Este poema de Óscar García Sierra. 

14. Este poema de Jesús Carmona Robles. 

15. Este poema de Malén Denis. 

16. Este poema de Berta García Faet. 

17. Este poema de Arturo Sánchez.

18. Este poema de Crhristian Bafomec. 

19. Este poema de Maximiliano Andrade. 

20. Estos poemas de Alberto Acerete. 

21. Este poema de David Meza. 

22. Este encuentro en La Casa Encendida de Madrid. 

24. Este artículo sobre el encuentro de Los perros románticos en Guadalajara de Martín Rangel. 

25. Y estos dos vídeos (I y II) que sólo pudieron hacerse gracias a Kevin Castro y a Didier Andrés Castro.

Están pasando cosas,
creo. 

08 junio 2014

“Soy feliz si me lames la cara”: tres aproximaciones a la Alt Lit en español y otras historias del posnoventismo .


Kendra Yee
El pasado enero publiqué en este mismo blog un artículo a propósito de lo que estaba ocurriendo en España con el florecimiento en Internet de la poesía joven. Conté brevemente que había una clara regeneración de las letras, propiciada por la red y por proyectos en papel que surgieron de ella. El escritor estadounidense Jacob Steinberg fue el primero en bautizar a esta nueva ola (especialmente en Argentina) como poesía posnoventista, un término que no englobaría otra cosa que a autores nacidos a finales de los 80 y principios de los 90, que han sabido crear sus propias comunidades, ajenas a las de las grandes editoriales. Más allá de los ejemplos anglosajones que ya conocemos y que dieron lugar a la proliferación del término Alt Lit (Illuminati Girl Gang, Alt Lit Gossip, CCM Press, The Scrambler, Pop Serial, HTML Giant, New Wave Vomit, etc) en España también tenemos varias plataformas y fanzines que han servido para la difusión de todos estos autores, desde Tenían veinte años y estaban locos, hasta Sangrantes, Ciudades Esqueleto, Mil novecientos violeta (basado en un verso de David Meza), Palpitatio Lauri o las antologías de La Bella Varsovia.

Algo estaba pasando. Algo está pasando. Algo va a pasar, nos decimos cada vez que encontramos ante nuestros ojos todo este movimiento y todo ese jaleo poético. Lo que me llamó la atención, sin embargo, después de releer varias veces la selección de poetas de La poesía posnoventista española en 15 voces fue la completa desvinculación estilística con aquello que al otro lado del charco estaban haciendo estos norteamericanos locos de los que tanto me gusta hablar. Por este motivo, después de escribir para PlayGround el artículo Internet, amor y vísceras: el futuro de la literatura está en Canadá, y después de leer en el blog de Marina L. Ruidoms un interesante post a propósito de las nuevas letras suecas y su relación con la Alt Lit, se me vino a la cabeza la duda, y también la idea de emprender una pequeña búsqueda de lo que esta nueva ola ha podido dar a las letras en español, no sólo en nuestro país, sino también (y sobre todo) en Latinoamérica.

Un breve repaso: en Argentina tenemos las editoriales Triana y Dakota, que han publicado libros de Sam Pink, Tao Lin y Megan Boyle. También, desde hace tan solo un mes, tenemos a Interzona, con Lolita Copacabana y Hernán Vanoli a la cabeza, editores de la primera antología de narrativa joven norteamericana de estas características. En 2013 en España publicamos VOMIT, también la primera antología de poesía norteamericana en edición bilingüe, y cómo no aquí también contamos con el genial trabajo de Alpha Decay, editorial sin la que el lector español no habría podido llegar a Tao Lin, Blake Butler o Sheila Heti. Además aquí contamos con la generosidad de buenos blogueros y traductores, como Montse Meneses, María Ramos o José María Martínez que nos traen traducidos algunos poemas esenciales de todo lo que ocurre allá. De nuevo en el otro lado del océano, la difusión de Ignacio Molina en Disorder (Chile) ha sido esencial. Por no hablar de Ana Carrete, un nexo entre México y EEUU, o de Didier Andrés Castro, y su blog La polifonía de la nada, o de todas las cosas que me dejo en el tintero, porque son muchas, y cada día van a más.

Entonces, ¿quiénes podrían ser las voces de la Alt Lit en Español? Cuando me hago esta pregunta se me ocurren algunos nombres como los de Cecilia Pavón (Argentina), Ricardo Limassol (México), Carlos Colmenares Gil (Venezuela) o el propio Didier Andrés Castro (Colombia), cuya literatura guarda un humor, una precisión, una brevedad, una intensidad y un delirio parecido al de algunos autores norteamericanos actuales. Sin embargo, me parecen autores con identidad propia, que han crecido, escrito y desarrollado sus obras más allá del fenómeno, aunque después es más que probable (y un absoluto hecho en algunos casos) que hayan participado de él traduciendo, leyendo o escribiendo a propósito. Por este motivo, he preferido seleccionar tres voces nuevas, en cuyas formaciones literarias sí que intuyo un empapamiento brutal de la literatura alternativa estadounidense. También adictos a Internet. También presentes en las redes, bilingües, adictos del share, de lo confesional, de lo generacional y de lo que va más allá de su propio idioma. También post-1990. También pequeños héroes a los que desde aquí expreso mi admiración y mis ganas de seguir descubriéndoles. Porque no hay fronteras. Porque como dicen los sabios: Poetry Will Be Made By All!

1. Kevin Castro (Perú, 1993)
Activista en la genial C.A.C.A. Editores, donde publicó su primer libro de poemas Los tiempos jurásicos cuya portada, precisamente, es una ilustración de un dinosaurio puesto de MDMA diseñada por Tao Lin. Kevin ha participado desde jovencísimo en antologías y revistas nacionales e internacionales. Su obra se puede leer online aquí, porque también ha sido publicada por la LUMA Foundation, en el proyecto de 1000 libros de 1000 poetas. Divertido, crítico, lleno de referencias pop, inteligente, amable… y paradme, porque sólo puedo decir cosas buenas de él.

2. Caterina Scicchitano (Argentina, 1992)
Se define como mitad judía, mitad celíaca. Escribe en inglés y en español y tiene un Tumblr en el que narra sus más íntimas confesiones de una manera delirante, pero también delicada. Verso, prosa, entradas de diario. “Tengo ganas de arruinarlo todo”, dice a veces. O bien: me veo como un chico inseguro por la calle pero adentro de mi casa y subiendo cosas a internet. me veo como un chico inseguro por la calle pero adentro de mi casa y subiendo cosas a internet. podría conquistar la unión soviética algo así, me siento eufórica en un nivel controlable. Si Gabby Bess o Megan Boyle hablaran castellano, lo más seguro es que se entendieran a la perfección con Caterina. Estoy más que enganchada a todo lo que nos cuenta.

3. Óscar García Sierra (España, 1994)
Bien. Lo cierto es que podría deciros que todo este texto y parte de esta búsqueda vienen inspirados por Óscar. Un joven al que conocí en Madrid durante las jornadas Literatura Alternativa o Alternativas a la Literatura de La Casa Encendida. Óscar empezó a sentirse más interesado por la literatura después de leer a Tao Lin y a Ben Brooks, y de comenzar a conocer a todos los autores de la Alt Lit a través de Tumblr. De hecho, en el suyo podemos encontrar traducciones propias, y muchas otras cosas interesantes. Hoy Óscar García Sierra ha publicado un poema en Tenían veinte años y estaban locos, el cual os animo a leer aquí. Yo estoy enamorada de él, y espero que también os guste.

*

Seguiré leyendo, investigando e informando. De momento, quisiera cerrar este extenso post con un poema de Kevin Castro, titulado Verde. Con sus lágrimas (de emoción) me despido:

i dreamt that my best friend was a piece of  asparagus.
Ellen Kennedy y Tao Lin

tengo amigos y amigas que son árboles. converso con ellos a través de un teléfono casero hecho de dos vasos de plástico y pabilo. les digo cosas como ‘y así fue como pude abrir aquella lata de atún sin usar ningún objeto punzocortante’. ellos dicen ‘ah’ y yo digo ‘sí’. me gusta orinar en mis amigos y amigas árboles cuando mi vejiga se hincha como un pez globo gigante pero a ellos no les gusta y entonces nos enemistamos por varias semanas. en esas semanas mi casa se llena de telarañas inmensas y pegajosas y yo escribo poemas horribles / me siento solo a morderme los dedos / luego voy al bosque y talo a uno de mis amigos y lo corto en pedazos y extraigo cuidadosamente la savia en un frasco de vidrio y meto dentro mis poemas. eso es todo. a veces pienso en la soledad como un pájaro mecánico parado sobre una rama que en realidad es el cuerno de una vaca pirotécnica que corre. a veces pienso en incendiarlo todo y recomenzar mi vida en irán. viviré en un lugar desértico alejado de árboles. no me gustan los árboles. en realidad yo soy un árbol que crece hacia abajo y mi cabeza está mirando hacia el centro de la tierra y en el centro de la tierra no hay nada salvo tristeza y la tristeza es un árbol gigante y sin hojas que canta con la voz de janis joplin. descubrí que la tristeza no tiene ojos y lloré. mis lágrimas eran verdes.
(Kevin Castro)

11 mayo 2014

Resumen caótico de la semana en ocho actos.

En otro tiempo fuiste cisne real,
ahora te has vuelto muda.
Lal Ded

Soy místico, mas sólo con el cuerpo.
Mi alma es pura y no piensa.
Fernando Pessoa

Uno. Todo ocurre más rápido de lo que pensaba, la sangre está aquí, veloz, como el verano. Llevamos sandalias y cazadoras vaqueras. Si la indumentaria es confusa, los sentimientos lo son más. Es lunes, hablamos de religión. Me compro un cuaderno porque he comido sola.

Dos. Detesto el olor nocturno del mercado, como detesto las palabras herencia, tanatorio, orfandad. Detesto padecer de ritmo, parecer vacía, pertenecer a quién. Amo, sin embargo, los paseos en Pueblo Seco. Descubrirnos a nosotros mismos en pequeños espacios tétricos de la ciudad. Tú sales a correr y yo me compro una alfombra. Quisiera volar con ella. Comprender el ritmo. Pertenecerte a ti.

Tres. Gonzalo se marcha a Nueva York, dice, y echo de menos febrero. Qué bien se estaba en febrero, pienso. Qué egoístamente bien se estaba en febrero. Llevamos dos meses sin ver a Gonzalo. Su risa sigue siendo sana. Hay una enorme distancia ahora que sabemos solventar con el alcohol. Cerveza, vino blanco, perlas de sake. Si no fuera por la fruta, tendría el estómago quemado.

Cuatro. Las amistades son extrañas, nunca dejan de sorprenderme. Te digo que quiero estar tranquila. Que sólo me gusta comer con Mai y hablar de cómo escalar nuestras propias montañas. También pienso en las vacaciones. ¿Nos vamos a Oporto? ¿Y a París? ¿Y a San Petersburgo? ¿Con qué dinero? Sé que debería ser más amable. Sé que debería ser menos mala. Sé que debería ser más cariñosa. Pero detesto el olor del mercado. Lo detesto.

Cinco. Escribo con lentitud dos o tres piezas al día. Cuando hablo de lo que quiero recupero la confianza en mi profesión. El viernes noté cómo una pequeña frase emocionaba a una amiga. Eso es lo que espero de la escritura. Me preguntas si no será conflictivo el periodismo, y El Gaviero, y la poesía. Sólo es conflictivo cuando no te gusta, pienso. Pero a mí me gusta. Comunicar es una necesidad. Una tierna obligación.

Seis. Este ordenador no tiene la tecla 6. Cuando quiero escribirlo pongo . Mirad: . Esto es un . Un seis. Un . . . Este ordenador, que era tuyo y que ahora es mío, no sabe poner el día de mi nacimiento. Digamos entonces que no he nacido. Pensemos entonces en la evaporación de mil novecientos violeta.

Siete. Pero nada se evapora porque las noticias son buenas y las camisas son nuevas. Estreno camisa floreada para celebrar que una carta ha llegado a mí. Rezo (incluso si no rezo) para que mi hermoso hermano de México venga con nosotros. Si todo sale bien, saldrá. Si todo sale bien, te abrazaremos. Si todo sale bien, largo homenaje. Toda la vida. Largo homenaje.

Ocho. Lal, Lalla, Lalishiri. Incluso si no rezo, hablo contigo. Tu voz es la de una sirena que sólo conoció el desierto. Lal, Lalla, Lalishiri. Cuántas generaciones te han ignorado. Si fueras un hombre, todos te querrían. Si eres mujer, te encuentro entre los pesados libros geométricos, rotos, pesados, pesados, testosterona meditativa para las almas. Lal, Lalla, Lalishiri. Te casaste a los doce años y te divorciaste a los veinticuatro. A esa edad seré madre, te prometo, Lal, Lalla, Lalshiri. Te prometo escribiendo mal tu nombre que a esa edad no me divorciaré pero me casaré con mis vergüenzas y con mis flores abandonadas. Lal, Lalla, Lalishiri. Dices que los muertos no existen. ¿Qué puedo darte en ofrenda?

04 febrero 2014

Resumen de la semana loca (otra vez, y otra).

 
Abrimos la semana con El año de las escritoras y el proyecto #ReadWomen2014. Ese día llegan a mis manos los nombres de Angot y Pozzi. La primera escribe sobre un largo sexo. La segunda dedica una larga carta de amor. Abrimos la semana con ellas porque ellas protagonizarán estos meses. Al fin. Con la naturalizad y la fuerza que la iniciativa merece.

Llega Tao Lin a Barcelona y vamos todos juntos a la presentación. Es breve. Tao parece incómodo y tiene ganas de descansar. Me gusta lo que dice de Paul. Me gusta reencontrarme con Laura y Lucía. Hablamos de bragas. O eso ya lo dije. Mahala hace las fotos para la revista. Luego bebemos.

El martes se sucede demasiado rápido. Eudald y Roger nos ven comer nachos de manera enfurecida. Hemos bebido y tenemos sueño. Al día siguiente, Madriz. Tirso. Una especie de Pleo y una especie de Lola vuelven a surgir de nosotros. Hemos viajado y tenemos sueño, pero escribimos.

La presentación de Taipéi en La Casa Encendida es mucho mejor que la de Barcelona. Se nota que Ana S. Pareja y Tao Lin llevan días juntos y han hablado de muchos temas (lo generacional, el yo, la prisa por publicar, la obsesión por la juventud, la edición independiente, etcétera). Luego nos pasamos por la presentación de Elvira Navarro, aunque no llegamos a tiempo. En Tipos infames no encuentro a nadie (probablemente) menor de 30 años. Madriz y Barcelona están mal repartidas. Allí muchas canas. Aquí mucha hormona loca. Después la cena. La tortilla. Tao come pato. La mozzarella. Bebemos.

Modero la mesa de jóvenes escritores. Es jueves y vienen a vernos unas 15 personas. Todos asentían. Todos preguntaron. Todos parecían jóvenes escritores o al menos estaban fuertemente interesados en la Literatura de hoy. Nosotros dijimos qué nos gusta y qué no de la Alt Lit. Qué nos gusta y qué no de la literatura actual en España. Qué nos conmueve y qué no del arte en Internet. Qué nos confunde y qué no del panorama. Etcétera. Una bloguera muy maja escribió algo a propósito. Ella lo cuenta mejor que yo. Después Irene, María, Sandra, Carlos, Ibrah y yo nos fuimos de cañas. Acabamos en los peores sitios. O en el mejor. Simpatía Latina II estaba reformado. O algo así. Tomamos Mamajuana como en los viejos tiempos. Pensé en la Puerta de Toledo Crew y me morí de pena. Así que tomé otro Mamajuana y asistimos a la locura de una noche que acabó divertidísima. 

Nunca más.

Este es el libro de Carlos González Fuertes. Deberíais comprarlo aquí.

El viernes presenté La tumba del marinero con Peio H. Riaño y Elena Medel. Me hizo mucha ilusión conocer a algunos de mis amigos y lectores de Madrid. Como a Leonor Saro. Y también reencontrarme con Elisabeth Falomir, Alex Morellón, Luis Magrinyà, Cristian Piné, Natalia Carrero, Paz Cornejo, Elena Ramírez o Paloma Castro. Leí Museo de Cánceres en voz alta y casi me quedo sin aire. Menos mal que estaba mi suegra. Me dio una botella de agua. Bebí. El agua. Bebí. La cerveza. Luego nos encontramos con unos poetas mayores. Pero no nos gustan los poetas a esas horas de la noche. Así que nos marchamos.

El sábado visité a la familia. El domingo salió esto en El País Semanal, la foto es de hace casi tres años. Afortunadamente me dejaron cambiar las respuestas. Cómo ha cambiado todo. Creo. Cuánto habré bebido desde entonces.