Editoriales que unen, como Alpha Decay o Periférica. Bebidas que unen, Heineken y Zero. Dulces que unen, la gelatina y los nachos. Enséñame a leer Machado. Escucho. Enséñame a leer a Fernández Porta. Digo. En la ventana: esto no es Madriz. El árbol de siempre comienza a oscurecer. Agosto o mueres. Escucho. Lola o muerte. Miro. Y hace demasiado tiempo que no pienso en La Bola de Nieve Derretida: la Bola de Nieve que derrite el mundo, que derrite mis ojos, que me ahoga. Hace tiempo que no pienso en la Angustia. Valérie Mréjen me recuerda cómo pronunciar el corazón. Le coeur, le coeur, la pute, le coeur. En mis manos, la agria periferia me une a la escena. Y escucho el miedo.
*Annie Ernaux
