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28 agosto 2016

Baño en el lago de Sloterpark.

tú sabes muy bien que los poemas siempre tienen razón
Niels Frank

quería que la primera vez que vieras el mar fuera en el sur
más concretamente en el cabo de gata
y más concretamente aún en el arrecife de las sirenas
o en aquella cala hecha de escombros
entre las salinas y la fabriquilla
donde una vez en primavera tuve que lanzar rosas al azul
quería eso y fui egoísta
porque en vez de celebrar tu cuerpo en la arena
de cualquier playa divertida
yo quise llevarte a la de un recuerdo íntimo
mirarte vivo allí donde miré la muerte
y bautizar aquel encuentro
como una casualidad artificial pero memorable
sin embargo
el destino quiso que tus ojos se toparan en agosto
con el agua extranjera del mar del norte
y con el barro de los canales holandeses donde los patos
baten sus alas levantando las mismas gotas
que salpiqué sobre tu tripa
el último día de vacaciones en sloterpark
fue allí donde descubrí que el arrecife
es un lugar que sólo existe en mi cabeza
una imagen hecha de sal y espuma
que lo inunda todo y se parece a tu mirada
da igual la cantidad de veces
que te hubiera imaginado en el mar de los deseos
creo que lo que me libera del miedo y de la muerte
es verte vivo en todos y cada uno de mis paisajes





Ámsterdam, agosto de 2016
después de Volendam y Sloterpark

08 julio 2016

¿Te habrá cambiado mucho la vida, no?


cosas que han cambiado:
por ejemplo las peleas con papá son en silencio
por ejemplo si me masturbo después me lavo
las manos con jabón muy fuerte
froto muy fuerte si me masturbo y si me lavo
froto muy fuerte mis manos y mi conciencia
por ejemplo no hay tiempo para cocinar
como pan con aceite y un poco de gomasio
por ejemplo mi estómago es distinto
no tolero lo que tú no toleras
y mi cuerpo se resiste a adelgazar
por ejemplo los poemas los escribo por las noches
por ejemplo los escribo a escondidas por las noches
por ejemplo me importa la política
o tu futuro
o desear otro país
por ejemplo con ojeras también me veo linda
por ejemplo ahora sé qué significa muselina
pelele
dudú
por ejemplo tengo miedo a olvidar el carmín en la boca
marcar tu frente con mis labios
ensuciarte de rojo para siempre
por ejemplo nunca había amado de este modo
por ejemplo a veces me arrepiento
por ejemplo ya no quiero que los gatos duerman
en la cama
por ejemplo no me acuerdo de las cosas que han cambiado
creo que la vida siempre ha sido así
veloz y peligrosa
lenta y este ruido
brillante cuando estoy a vuestro lado

08 marzo 2016

Diario de una baja médica (1).



Día 1.

—El bebé tiene prisa por salir. Me pregunto entonces, ¿quiere salir porque no le gusta estar dentro de mí? ¿O quiere salir porque sus ojos oscuros, demasiado cerraditos y en penumbra, desean ver el mundo? El bebé tiene prisa por salir y entonces el médico firma un papel, me dice, descansa, me dice, lee, me dice, fruta y verdura sana, me dice, azuquitar sus ojos, me dice, qué grande, me dice, percentil, me dice, el bebé tiene prisa, ¿y tú?

—Agotamiento. La palabra, quizá sea esa. O quizá sea otra. Cinco días después los dedos siguen resonando. A veces son dedos que acarician. Otras, son dedos que presionan y que ahogan. Prometí no decir nada más porque ya lo había dicho todo. Qué poderosas son las palabras. Pero qué peligrosa es la libertad y su reclamo. 



—Hablemos de Frank Underwood. (SPOILER, NO SIGÁIS LEYENDO). Os diré que por primera vez le he visto vulnerable. Aunque en realidad él siempre ha sido el personaje más vulnerable. Os diré también que no entiendo el afán de Claire por seguir ahí. De pie. Sobria como su vestido blanco. A veces es una heroína y, a veces, su blancura tan tiernas también está manchada de sangre. 

—La editorial Anagrama acaba de publicar Pétronille de Amélie Nothomb. Si leer a Beigbeder era como masticar un chicle, leer a Nothomb es como tener otra vez 13 años y estar descubriendo la literatura. A esa edad, a los 12 o 13, mi padre me regaló Estupor y temblores. Desde entonces, las ediciones de los libros de esta belga loca se acumulan en mi estantería, leerla es como una borrachera,  como una primera borrachera. En Pétronille me doy cuenta de por qué.

—Inconstante. Desordenada. Hoy me he despertado y he escrito esto. ¿Pero escribiré mañana?


01 marzo 2016

Enero-Febrero 2016: mis 6 lecturas preferidas.


Dos novelas que son, en realidad, un homenaje a otros dos novelistas que me impresionan: así fueron mis lecturas —link a PlayGround va— de Oona y Salinger, de Frédéric Beigbeder (Anagrama) y Cada noche, cadanoche, de Lola López Mondéjar (Siruela). 



En la primera, el guapo de Frédéric narra una historia de amor espinosa que, a su parecer, configuraría el corazón oscuro y dolorido del autor de El guardián entre el centeno. Creo que lo más bruto de este libro son sus reflexiones sobre la vejez, y sobre cómo el hombre —el macho, no el hombre como ser humano en general— necesita mantener relaciones sexuales con cuerpos más jóvenes que el suyo para sentir que sobrevive.



De relaciones sexuales entre hombres mayores y chicas jóvenes también va la novela de López Mondéjar, basada en Lolita, y con un punto de vista bastante polémico de la gran obra de Vladimir Nabokov. En estas páginas lo que encontramos es a la hija imaginaria de Dolores Haze, quien decide vengarse del pedófilo que acosó y maltrató a su madre cuando esta era una adolescente. ¿Puede un tema como la pedofilia ser bello? Esa es una de las preguntas que nos come la cabeza cuando leemos Cada noche, cada noche.



Plagado de referencias literarias, también, está el libro Apuntes sobre el suicidio (Alpha Decay), un brevísimo ensayo que nos pasea por la literatura, el arte y sus suicidas, desde David Foster Wallace hasta Edouard Levé, pasando por algunas voces clásicas como la de Sylvia Plath o Albert Camus. Para los seguidores de esos autores, y también para los que encuentran en el suicidio y en la enfermedad un tema más mágico que doloroso, este libro es imprescindible.



Y de la enfermedad de la literatura, pasamos a las enfermedades reales, o quizá a las enfermedades no reales, como es el caso de las que narra Suzanne O’Sullivan en Todo está en tu cabeza. Aquí la neuróloga explica algunos casos curiosísimos de enfermedades psicosomáticas, y cómo a veces el cuerpo reacciona de manera negativa a cosas que sólo están en nuestro recuerdo, en nuestro miedo, en nuestra manera de ser. Todo está en tu cabeza —ah, esto es lo que también escribí enPlayGround— es un libro para los que no tienen miedo de mirarse el cerebro, masajeárselo. Un libro para los que saben que por muy locos que parezcan, no lo están.



Quizá un tratamiento parecido a los que recomienda Sullivan le vendría bien al protagonista de Las flores del mal, vol 8. Este es uno de mis mangas preferidos, no sólo por la obvia referencia a Charles Baudelaire sino porque trata el tema del desasosiego adolescente de una manera bellísima, a través de la oscuridad, de la poesía, y del sexo. En este volumen, el mangaka Shuzo Oshimi nos vuelve a traer a un Kasuga enamoradizo y peligroso. Después de un volumen 7 un poco aburrido, aquí la literatura y el peligro vuelven a latir.



Y por último, sin salir de Japón, uno de los poemarios más especiales que he leído en lo que va de año: Poema a tres voces de Minase. Renga., de Socho, Sogi y Sohaku (Sexto Piso), un clásico de la poesía nipona, absolutamente delicado. Un libro que es casi un objeto o tesoro, en cuyas páginas la naturaleza, el recuerdo y la memoria brillan —perdonad la cursilería de lo que sigue— como insectos veraniegos.




Quienes seguís este blog sabéis que cada vez publico menos, y que en 2016 eliminé la sección de lecturas, porque me saturaba y porque muchas las olvidaba y otras que ponía al final las dejaba a la mitad. El trabajo y la maternidad, y algunos proyectos literarios no me dejan respirar mucho más, por eso he decidido que mensual o bimensualmente iré haciendo recuento de mis lecturas preferidas, para todos los que seguís buscando en esta página un pequeño refugio en el que descubrir cosas chulas.

(Emoji de una florecilla y emoji de un corazón)

07 enero 2016

Eres un mamífero.


En la sangre siempre es de noche
Cristina Rivera Garza

Eso es todo lo que sé del cuerpo.
Un concierto.
Una pared hecha de grasa.
Un cordón por donde fluye el azúcar
en exceso
fluye hasta otro cuerpo del que sé
tanto como de esa flor
que se apaga en la terraza
porque es invierno.
Los pechos tiemblan
bolitas de fuego duelen
bolitas de leche vibran
en el diente amarillo del padre.
Eso es todo lo que puedo tocar.
Una voltereta.
Un hipo.
Una contracción.
Una estría en el costado
buganvilla que concede
su voz al frío.

24 noviembre 2015

Cosas que hago sola (2).


                                                                              Escenas aburridas de una baja médica

1. Jornadas de 12 horas hablando con dos gatos y un pequeño bebé que ya revolotea. Qué pensarán. Qué dirán de lo que digo. Qué loca creerán que estoy cuando les canto una canción. 

2. Hoy mi madre cumple 43 años. O cumpliría. O habría cumplido. No sé qué forma verbal se utiliza en estos casos, qué fiesta verbal para celebrarlo.

3. He tomado un té de jazmín con Blanca. Me ha regalado una mamá y un bebé oveja de hilo, unidos por un pequeño cordón rojo y umbilical.

4. Ya peso 4 kilos más. El año pasado a estas horas volaba a México. El año que viene a estas horas cuánto pesaré. 

5. En el libro rojo que leo, Maía Virginia Jaua escribe: somos la huella de una muerte, polvo y cenizas de algo que alguna vez ardió y que volverá arder. Saber eso me tranquiliza.


08 septiembre 2015

Cigarrillo en el New York Bar.




te estás fumando un cigarrillo
mientras le das unos sorbos a una copa
que en la memoria huele mal
llevas puesta una camisa blanca
porque quieres parecer importante
pero las manchas de salsa de soja
en el borde del cuello me recuerdan
que ni tú ni yo somos importantes
ahora mismo
y nos da igual
estamos en la planta 52 de un edificio
en el que todos fuman cigarrillos
en el que todos quieren parecer
en el que todos atienden asombrados
a las miles de luces rojas y amarillas
que parpadean en las azoteas de Tokio
ni siquiera la niebla detiene
lo interminable de este paisaje
tampoco la voz de la mujer pelirroja
que quiere cerrar su espectáculo
con una canción muy alegre
mientras yo cruzo los dedos bajo la mesa
para que el pianista se detenga
y venga a susurrarnos al oído
my baby don’t care…
te lo estás pasando bien
porque tus ojos están relajados
porque no mueves la rodilla arriba y
abajo como lo hacías en casa furioso
hace apenas unas semanas me miras
sonríes saber que la ciudad
palpita a nuestros pies te hace feliz
quiero verte así por mucho tiempo
con la camisa blanca salpicada
con las ojeras pálidas
y el aliento infantil
con las manos calientes acariciando
mis dedos
si somos importantes
es porque nos deseamos

New York Bar,
Park Hyatt, Tokio
2 de agosto de 2015

23 agosto 2015

Lluvia de Kyoto.



si te digo la verdad la belleza del templo de oro
no me importa
esta es la ciudad de la calma la capital de la luz
en la que cada calle esconde un lugar sagrado
y cada gota de lluvia podría lavar nuestros sueños
hoy te enfadas por algún motivo simple
si te digo la verdad me gusta mucho enfadarme contigo
porque cuando me enfado contigo no me acuerdo
de las cosas que antes me ponían triste
como que mi padre vuelva a casarse
como que mi vientre se burle vacío
como que no quede dinero para ir más lejos
o como que ahora nos encontremos en un parque
donde todo es lluvia y furia
y los monjes ya no cantan por temor a ahogarse
me regalas un paraguas de 500 yenes
es transparente y se parece a los que llevan tímidas
entre sus brazos las heroínas manga de la adolescencia
el plástico nos protege de camino al ryokan
en la habitación tú cierras los ojos y yo pataleo
aún así nos hacemos fotos divertidas con kimonos
si te digo la verdad la belleza de Kyoto me hace daño
aquí todo es tan silencioso que las bicicletas
son tanques que los gatos callejeros hacen temblar
la tierra que los bebés hambrientos en carritos
despiertan el paisaje con su llanto
en los charcos polillas empapadas agonizan
la lluvia que no lava sueños
también puede ser metralla


Maruyama Koen, Kyoto, 
29 de julio de 2015

24 junio 2015

Hay flores extrañas en la isla.


(Recuperado de las notas de voz del iPhone. 
Después de Estocolmo, junio, 2015)

un poeta feo me dijo que no escribiera gladiolo en un poema
el poeta feo no quería gladiolos
el poeta feo repudiaba la palabra gladiolo
cuando en realidad es una palabra muy hermosa
me gusta la palabra gladiolo
como me gusta la palabra albaricoque
ceniza
siesta
son palabras que amo por cómo suenan
por cómo significan
por cómo me recuerdan a cosas que no hacen daño
no me hace daño recordar la flor
no me hace daño recordar el jugo del albaricoque en mi barbilla
no me hace daño la ceniza
la ceniza de ti
la ceniza de ella en mis manos
en mis sueños
la ceniza de ella antes de ser ella
la ceniza de ella antes era un cuerpo
la ceniza de ella no me hace daño porque fue cuerpo
fue cuerpo y ahora es agua
es agua porque lo dice un poeta tan guapo como la siesta
la palabra siesta no me hace daño
no me hace daño porque me calma
son horas de calma en la cama contigo
cuando estoy en la siesta hueles a albaricoque
cuando estoy en la siesta hueles a gladiolo
cuando estoy en la siesta no pienso en la ceniza
ni en el daño
ni en el sueño
ni en los poetas feos
ni en las palabras feas
ni en que la vida es fea
aunque a mí me gusta

10 junio 2015

La poesía la haremos todos (After Babel).


Dentro de unas horas tomaré un avión a Estocolmo para participar en el festival After Babel, y más concretamente en el apartado Poetry Will Be Made By All, donde además estarán no sólo algunos jóvenes poetas suecos, sino también voces nuevas como las de Sophie Collins, Rachel Allen, Bunny Rogers y  Claudia Pagès, y otras míticas, como las de Etel Adnan, Robert Glück y Eileen Myles. 

El encuentro lo organizan entre otros Giovanna Olmos, una joven poeta sueca que vive en Nueva York, Hans Ulrich Obrist y Simon Castets, los jefazos de 89plus, además de otro gran equipo de personas del museo, etcétera. 

Si a alguien le pilla cerca o quiere buscar por Internet (creo que se retransmitirán algunas lecturas), estaremos en el Moderna Museet el día 13 a mediodía, llenando una nueva Torre de Babel (construida para la ocasión) con palabras en muchos idiomas distintos y versos propios y de los demás. 

Prometo traer nombres interesantes de autores y prometo comprar muchos libros, aunque estén en idiomas que no entienda. 

Aquí toda la info

25 mayo 2015

The Body Poetic (una conversación con Emily Berry en The Quietus).

El pasado domingo se publicó en The Quietus una entrevista que me hizo la poeta Emily Berry (autora de Dear Boy, que podréis encontrar en Faber). Conocí a Emily por Twitter, a veces compartimos likes o retuiteos. Hace unos meses, cuando abrí el blog Cantoras de muerte (dedicado a las sirenas) ella me mandó un poema que había escrito en respuesta a Merdmais Reef. Sigo a Emily para conocer un poco la actualidad literaria en Reino Unido, y también por sus entrevistas en The Quietus. Para quien no lo conozca, The Quietus es una revista de cultura que desde hace más de un año acoge poemas de jóvenes poetas coordinados por Karl Smith (también joven poeta asentado en Londres). Gracias a Emily por sus geniales preguntas, y gracias a Karl por el espacio. Y por supuesto, gracias a Luis Silva, traductor y editor de Electric Cereal, que siempre se encarga de traducir mis palabras a ese idioma extraño y cercano que es el inglés. Si alguien está interesado en la versión en español de esta entrevista, puede escribirme al email y yo se la hago llegar. A pesar de todo, pasan cosas felices. Os juro que prontito volveré aquí a contaros más. De momento, me podéis leer a diario en PG, o cotillear mi Instagram. Gracias, y besos, y : )  

08 marzo 2015

Luna le pide a Luna que escriba un poema feliz.


Me pides un poema feliz. Qué quieres que diga. Que creo en el amor. Que lo que más me emociona en esta vida es comer pizza los domingos. Que adoro retener el esperma entre mis piernas, hasta que cae líquido, gota a gota, al frío suelo de mi sueño. Me pides un poema feliz y eso es algo casi imposible, porque cuando soy feliz no sé decirlo. O porque cuando soy feliz deseo la euforia. O porque cuando soy feliz estoy haciendo cosas más importantes como llorar. Leo un libro en el que la protagonista mata a su gato y no siente nada. Escucho una canción en la que dos amantes se separan y no sienten nada. Miro los mensajes de Whatsapp y aprendo que un amigo quiere cortarse las venas para dejar de sentir. Qué quieres que te diga yo entonces. A quién quieres que salve yo ahora. Me pides un poema feliz y esto es todo lo que puedo decirte: No.  

22 febrero 2015

Tecleé "triste" en el buscador de Google y entonces aparecieron un montón de bebés llorando.


(De la serie de cosas que anoto en mi móvil cuando me despierto a media noche)

Toco tu piel con mi piel y juntos creamos calor. Toco tu tripa con mi tripa y juntos creamos la grasa. Toco tu sexo con mi sexo y el gato se interpone, el miedo se despierta, no creamos nada. 

09 enero 2015

Ayer no podía dormir por culpa de Max Blecher.


Todas mis palabras están en una bandeja. Algunas huelen a comida para bebés porque son blandas y no dicen nada. Otras tienen la consistencia de un puñetazo o bien, quizá, de un sueño erecto. Me gusta pensar que voy a comérmelas todas, me gusta pensar que voy a pronunciarlas todas para ti. Veo sólo pornografía subtitulada en mexicano, bebo avellanas machacadas en un vaso de plástico, saco brillo a mis dientes feos con un enjuague de aloe y espero paciente a que el vientre me de permiso para reproducirme. En la pantalla un mensaje de Caterina me recuerda que aún puedo ser útil. En la pantalla el miedo me está dejando fría, muy fría, muy… A quién estoy hablando. De qué me sirve todo esto. Todas mis palabras están en una bandeja. Si espero mucho cantarlas, se me van a pudrir.  

30 diciembre 2014

No puedo seguir actuando como si todo en la vida fuese digno de un poema, estoy segura de que esta tristeza no lo es.

Deseando la catástrofe
Abigael Bohórquez

si tuviera que poner nombre a mis dientes
los llamaría lluvia
porque son feos y amarillos
y a veces se parecen a mis lágrimas

no sé en qué lugar exacto de mi pecho
está mi corazón
os juro que lo noto latir a lo largo
y a lo ancho de toda esta montaña
color carne

estoy harta de amar demasiado
de latir a cada pum pum
lo cierto es que yo lato muchísimo
casi tanto como un animal pequeño
a punto de ser engullido

ya basta de pensar en la muerte
como en una persona
y no como en un planeta

me han dicho que el mundo
es una boca gigantesca
que el miedo es ese aliento dulce
del que todos hablan
pero que yo apenas puedo fecundar

26 diciembre 2014

Sólo pido un momento de belleza (resumen en imágenes y palabras de mi 2014).

(No hace falta que lo leáis, sólo es mi vida)


Enero
Qué iba a pasar y quién podía saberlo. Después de dos años en Barcelona trabajando como becaria en Random House, decidí marcharme y comenzar como redactora en PlayGround Magazine. Un equipo, una nueva casa, un sitio en el que edificar, y por el que despertar. Las opciones eran una beca en París, dejar la Universidad, cambiar de vida. Yo dejé París, dejé la Universidad, cambié de vida, junto a Ibrah, Isaac, Josune, David, Franc, Natxo, Alba... Luego la visita de Tao Lin, luego también La Casa Encendida y el encuentro Literatura Alternativa o Alternativas a la Literatura con Carlos, María e Ibrah. Luego qué iba a pasar y quién podía saberlo. Una moneda oscura tanteaba la cara y la cruz del mundo, sin una posible verdad, pero con muchas esperanzas. 




Febrero
Un avión de 7 horas me hace cruzar el océano por primera vez en mi vida. Aquí estoy, esto es Nueva York y vengo para presentar VOMIT y para conocer aquello que desde hacía cuatro años venía amando: la Alt Lit, los escritores de allí, de ese lado del mundo que me habían hecho sentir libre con sus letras ahora me daban alcohol en Booklyn, me recitaban poemas (conocer a Dorothea Lasky, enamorarme de Sarah, de Jordan, de Rachel, de las botellas de agua pijísimas, de las cervezas y el vino blanco baratísimo, del olor del metro a las 5 de la mañana un San Valentín). Me quedé llena de vida y llena de brutalidad. Me prometí que con Jordan DeBor me tatuaría "Los perros románticos" en una pierna. Me repetí que volvería pronto. Que volvería pronto. Que volvería... Fin de semana en Niza. Al poco de regresar de NY le digo a Ibrah que le quiero llevar al sitio donde viví entre los 15 y los 16, el lugar donde empecé a escribir y donde me enamoré y desenamoré por primera vez. Comemos socca, hacemos el amor en un hotel junto a la playa, vemos a antiguos amigos (mi querido Victor que antes era pequeño y ahora es más grande que yo). Ese fin de semana mi madre me dice que vaya a Almería pronto. Yo le digo que claro, que iré muy pronto. Ninguna de las dos sabíamos, pero sabíamos. Iría pronto. El azur cruelísimo de la costa nos lo estaba señalando. 







Marzo
Me llamaron para la un programa de La 2, y dije que vale. La tele en directo no me dio miedo, porque lo que me dio miedo fue el día siguiente. Yo acababa de hablar con papá y mamá y ellos estaban algo extraños. De vuelta a Barcelona, el mismo día que Leopoldo María Panero fallecía y desolaba a medio planeta lector, mi padre me dijo que pronto iba a pasar. Que iba a pasar. Que iba a pasar y entonces estuve un mes entero intentando que el sol del sur nos diera toda la puta fuerza del mundo. Amé con todas mis fuerzas. Leí poemas de Reinaldo Arenas, de Cirlot, de César Vallejo, de Los Perros Románticos, porque no sé rezar. Leí y escribí, y trabajé y no dormí y agarré bien fuerte las manos de papá y mamá porque el mes de marzo se consumía tan lento y tan rápido como la vida. Como la vida. Como la vida. Y entonces llegó el día 31, y odié abril y odié al cielo, y amé con todas mis fuerzas a ese cuerpo que ya era ceniza y a ese corazón que a pesar del fuego yo llevo aquí, latiendo en mis recuerdos.Vino la tristeza. Vino la familia. Vino el mar. Vino el dolor. Todos nos despedimos de La Gaviera. 





Abril
Sonreír es una manera de recordar. Tatuarse es una obsesión por dejar huella. El amor es una manera de vencer a la muerte. La amistad es lo que nos mantiene sonrientes. Por eso me tatué una sirena, que en realidad es ella. Por eso Letizia nos llenó la piel de barcos. Por eso Ibrah fue mi salvación. Por eso Mai me dio tantos abrazos. Por eso entre trabajo y más trabajo las visitas de Johnny y Lucy, o las de Chus, Pepa y Antonio fueron tan importantes. 






Mayo
La literatura sirve para curarse, y por eso cuando Barcelona fue invadida por algunos de mis escritores preferidos salí a la calle para entrevistarlos en PlayGround. Conocí a Sheila Heti y a Gonçalo M. Tavares, y supe que ante mí había algo más que autores, eran personas, y eran medicinas, y eran pura vida. Intercambié un montón de mails con Sheila hasta que tuve que volver a viajar por la muerte. Mi abuela, que llevaba años enferma, no pudo soportar la pérdida de Ana, su hija, y entonces se dejó ir. Las dos se marchaban un día 31 y mayo tenía el color feo de las primaveras que no quieres que lleguen porque pican y porque dan náuseas. Sheila acababa de ver morir a su perro, y entonces me dijo que sabía en en alguna parte del mundo mi madre y mi abuela, mis dos sirenas, estarían bien cuidadas por su precioso perro. Los ladridos, los ladridos y los perros me mordían suave y yo sentía un poquitito de esperanza. 



Junio
Cosas hermosas se acercaban. Empecé a escribir El arrecife de las sirenas, un libro que no sé de qué va pero que algún día irá, porque crece y crece como mi ánimo tembloroso. Nos fuimos a Oporto y a Lisboa y allí decidí que quería ser mamá, y que lo intentaría y que lo haríamos, y que dejaríamos que ocurriera si nuestros cuerpos lo permitían. A finales de mes, otro evento alegre me puso una sonrisa en la cara: la boda de mi amiga Mai y de mi amigo Albert. Hacía tiempo que no reía tanto. Y hacía tiempo que no sentía que de verdad tenía unos buenos amigos en los que confiar y con los que crecer. Crecer. Crecer. Crecer. Como crecía El Gaviero, que daba a luz a este hijo precioso que se llamó Serial, y que es sólo el principio de todo el homenaje y toda la poesía que nos queda por hacer a papá y a mí. 





Julio
En julio todo fue extraño. Muchísimo trabajo en PlayGround, y algunos episodios divertidos como mi visita a un rodaje porno con Amarna Miller. Lo más emocionante de todo, sin embargo, fue una llamada por Google con Didier Andrés Castro y Kevin Castro. Con ellos, preparamos el primer encuentro de poetas jóvenes en lengua española en Hangout. Aún no tenía nombre, pero pronto yo recordaría a aquel animal que rondaba mi cabeza desde el viaje a Nueva York. ¿Los perros románticos? Un grupo de Facebook, un montón de autores deseosos de compartir, y la certeza de que iba a pasar algo grande. Kevin y Didier son de esas personas que aunque nunca hayas visto sabes que en cuanto te las encuentres el abrazo va a ser brutal. Kevin y Didier vinieron también para curarme. Para curarnos. Para demostrar que aquí estaba pasando algo. Y joder, joder si pasa...



Agosto
Igual que julio pasó rápido y sencillo, agosto estuvo lleno de eventos importantes. El Hangout de Los perros románticos. El viaje a Sibiu, Rumanía, para encontrarme con Vlad, Catalina, y otros amigos rumanos que ya había conocido en 2013. Y también la visita a David, Carol, Aitana y Bidane, mi familia de Munich, a la que llevaba unos años sin ver, y a quienes deseaba encontrarme desde hacía tiempo. De Rumanía regresé sabiendo que quedan proyectos por hacer, porque cuando viajas todo es un chute. De Alemania regresé sabiendo que quiero formar una familia, y que quiero que sea tan hermosa y divertida como la de los Santos-Petterino.





Septiembre
Después de muchos meses, después de muchas correcciones, después de muchos quebraderos de cabeza, y ahorro, e ilusión... El mes de septiembre había llegado con una única meta: la visita de David Meza a España. Cuando vi a David llegando a Sants y cuando pude abrazarlo por primera vez sentí que me mareaba. Ojalá mi madre hubiera podido vivir este momento, porque David es, y será siempre, uno más de esta familia gaviera. El mes que pasó en España fue muy intenso y demasiado loco. Publicar El sueño de Visnu, además, fue todo un reto, y Pedro y yo casi lloramos cuando lo vimos salir de imprenta. Sus 500 páginas brutales, su diseño de Diego, su ilustración de Solóviev, el cariño de todos los que lo reservaron para tenerlo en sus casas y adorarlo tanto como nosotros lo adoramos. David llegó y llenó de dibujos animados nuestro mundo. A su lado todo parecía épico, por no hablar de cuando caminando con él por Joaquín Costa nos encontramos a Ben Brooks y se produjo un pequeño duelo de titanes. 



Octubre
Lo caótico, la felicidad, lo caótico otra vez. Bienvenidos a Mil novecientos violeta, un encuentro de jóvenes escritores, poetas nacidos en la década de los 90 que se encuentran en La Casa Encendida de Madrid con motivo de la visita de David Meza. Bienvenidos a la locura, a las peleas callejeras con personas que incluso intentaron insultar a David. Bienvenidos a la velocidad, a la droga, a la escritura dulce y violenta. Bienvenidos a la exploración de Madrid. Bienvenidos a una hamburguesa con Elena Medel, mi tío Óscar, David Meza y el centro del Universo. Bienvenidos a mi reencuentro con Moya. Bienvenidos a la publicación de Vuelo doméstico. Y a la creación del nuevo catálogo de El Gaviero. Bienvenidos a Arturo Sánchez, a María Ramos, a Gabby Bess. Bienvenidos a la posibilidad de una Alt Lit en español. Bienvenidos a la muerte de la Alt Lit angolsajona. Bienvenidos a las conversaciones interminables con papá. Y al sexo sin preservativo. Y al viaje a París lleno de queso y lleno de chocolate. Bienvenidos a los 27 años de Ibrah. Bienvenidos también a los éxitos en PlayGround, a los millones de visitas y al crecimiento del equipo. Bienvenidos a algo parecido a la felicidad, porque el año casi se acaba, y quiero que 2014 quede muy atrás. 






Noviembre
Hoy es 6 de noviembre de 2014. Cumplo 24 años y vamos en un tren a Girona. La vida no sonríe pero abrimos nuestras bocas con las manos hasta que la mueca sea amplia. Este noviembre he decidido ser fuerte. Este noviembre he decidido que mis 24 años serán luminosos y que mis 24 años serán los 24 años más tiernos de la vida. Estoy convencida de que algo bueno va a pasar, y aunque todas las pruebas de embarazo me dicen: no no no no y no, el horizonte me enseña algo hermoso. Es la segunda vez que cruzo el océano en un mismo año. Han pasado varios meses desde Nueva York, y esta vez pongo rumbo a Guadalajara. Voy para impartir un taller al que la preciosa Margarita me ha invitado. Conoceré la Feria, y conoceré la ciudad. Me quedo con la ciudad. No me gusta la Feria. Me quedo con la ciudad y con la gente, porque por tercera vez (después del Hangout y después de Mil novecientos violeta), Los perros románticos se vuelven más que tangibles. Aleida, César, Martín, Jesús, Augusto, Alex. Tengo un montón de nuevos amigos y el corazón me late demasiado rápido. ¿Sabéis cuando os miráis ese lugar de la piel donde habita una herida, y os dais cuenta de que ya ha cicatrizado? México curó mis heridas. Conocer a Jesús Carmona Robles y hablar con él de la muerte, curó mis heridas. Escuchar cantar a David Meza, y curarle la borrachera, curó mis heridas. Abrazar a Aleida, a Martín, a Margarita, a César, curó mis heridas. Descubrir tanta poesía desconocida, curó mis heridas. Porque hay cicatrices que nunca se curan del todo, sí, pero también hay voces que nos dan la fuerza suficiente para poder tocarlas, sin hacerse daño. Leo Tos, y lo declaro mi libro preferido de la vida porque sé que hay alguien al otro lado de este planeta tierra que ha escrito sobre la sangre con el mismo cariño, y que ha escrito sobre la madre con el mismo cariño, y que sabe, igual que yo, que estamos venciendo a la muerte. Ah. También es noviembre y me he comprado un pijama de lunas que brilla en la oscuridad. Esto me entusiasma muchísimo. Soy una niña. 





Diciembre
Qué iba a pasar y quién podía saberlo. Pasó de todo: me emborraché, me enamoré, me enfadé, me morí, me maté, me quise morir, me quise emborrachar, me quise llorar y me lloré durante días y durante larguísimas horas, me reí, me viajé, me escribí, me sangré tantísimo, me fecundé sin éxito, me reí tanto con los gatos y con mi padre y con Mai y con Kevin y con Didier y con Elena y con Alberto y con Arturo y con Chus y con Pepa y con Miguel y con Óscar y con Caterina y con Jesús y con María y con Vlad y con Catalina y con Josune y con Isaac y y con Valentina con Kika y con Letizia y con Lucy y con Los perros románticos y con los gatos y con mi amor. Mi amor que al fin se casa conmigo. 2015 nos traerá boda y nos traerá un libro nuevo (sí, en marzo salen Los estómagos y otras historias bonitas). Pero para cerrar el año, antes de casarnos en Almería, quisimos celebrar una pequeña reunión familiar a modo de despedida de lo que ha sido un 2014 difícil e intenso, dificilísimo y cruel. Me casé falsamente y me fui verdaderamente a Roma y allí comimos mucho y nos besamos mucho y conseguimos pensar en cosas buenas. Al fin te acabas 2014. Al fin te acabas y yo te digo adiós con esta mano que sólo desea una cosa...



Sólo pido una cosa, decía.
Sólo quiero un momento de belleza y un momento de silencio.
Sólo quiero que después de tanto y tanto la vida logre parecerse a este instante en el que la maternidad y el calor recorre las pieles amadas. Me da igual haber sido cursi. Me da igual haber sido mala. Me da igual que haya erratas. Me da igual haber dicho cosas que no debía decir porque sé que lo único que puedo hacer ahora es decirlas. 
Sólo pido una cosa mientras pongo una vela en una iglesia de Roma en donde los que rezan piensan en sus enfermos. 
Dadme belleza. 
Dadme silencio. 
Dadme sus manos.
Prometo responder con toda mi ternura.