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11 diciembre 2013

Mis diez libros favoritos de 2013, y algo más.

Aún quedan días para que acabe el año, pero yo estoy deseando cambiar de fecha desde hace mucho tiempo. 2013 ha estado lleno de buenas noticias (los viajes a Londres y Sibiu, la mejor salud de mi madre, el nacimiento de Grétel, las cenas en casa de Mai, la llegada de Yummy a casa, la publicación  y segunda edición de La tumba del marinero, el nuevo trabajo de Ibrah, el éxito de VOMIT, la participación en la nueva edición de Cartas de cumpleaños, haber dejado de fumar, lo que aprendí junto a Silvia Querini, las cervezas con Sylvia & Ted, el trabajo junto a Jacob, Jesús y Marisa, la meditación, mis libros nuevos de cocina, la publicación en China, la publicación en Argentina, Orange is the new black, la colección de botellas de vino bonitas anunciado un año lleno de noches especiales con Ibrah, con quien pronto cumpliré cinco años de relación, el nuevo tatuaje hecho por Leticia, el Oddland, etcétera). Pero también de cosas malas (la hospitalización eterna de mi abuela, la muerte de Drac, la enfermedad de Delhi, mi desencanto intermitente con el mundillo literario, la cancelación del viaje a Nueva York -hasta nuevo aviso, quizá febrero-, la confirmación de que mis manchas en la piel seguirán creciendo, y creciendo, y creciendo, haberme cortado el pelo -echo de menos la melena-, no haber pisado Madrid en seis meses, el robo en la calle Elisabeths, la falta de dinero en momentos terribles, el agobio a la hora de no poder llevar a cabo proyectos bonitos, el no haber podido casarnos todavía, el anónimo a quien tuve que denunciar a la Policía, etcétera).

Aún quedan días para que se acabe el año, decía, pero me apetece compartir ya con todos vosotros las que creo que han sido mis lecturas preferidas de entre lo publicado en 2013, no sólo en España, sino también de entre las novedades editoriales que he podido leer del extranjero. Y bien:

1. La trama nupcial, de Jeffrey Eugenides (Anagrama): 
2. Poesía completa, de Anne Sexton (Linteo)
4. Taipei, de Tao Lin (Vintage)
5. Divorcio en el aire, de Gonzalo Torné (Literatura Mondadori)
6. ¿Cómo debería ser una persona?, de Sheila Heti (Alpha Decay)
7. [Imperia], de Daniela Camacho (El perro y la rana)
8. La materia oscura, de Florian Werner (Tusquets)
9. La colmena, de Charles Burns (Reservoir Books)
10. Alone with other people, de Gabby Bess (CCM)

Libros, todos, repletos de amor, de dudas, de enfermedad, de vísceras, de sexo, de juventud, de lucha por la vida, de drogas, de mucho futuro. Libros que han destacado un lugar importante en mi corazón y en mi imaginario, y que me han ayudado a escribir, a tener ideas y a compartir. Aunque esos son los diez más importantes para mí, me dejo otros tantos en el tintero que no quisiera dejar de mencionar: Comí, de Martín Caparrós, Mi vida sin Julio Verne, de Sonia Fides, Virus tropical, de Power Paola, Ebrio de enfermedad, de Anatole Broyard, Así es como la pierdes, de Junot Díaz, o Mi vida querida, de Alice Munro. 

Y más allá, mucho más allá de las novedades, sé que este año no hubiera sido lo mismo sin tres libros, o más bien, tres figuras de la poesía que me han acompañado y arañado prácticamente cada día: Max Blecher (desde que Nerea me lo regalara hasta que Vlad, Catalina y Rita me lo recitaran en Sibiu), Joyce Mansour (la madre de mis estómagos) y por supuesto el gran Gary Snyder (maestro, en todos los sentidos, él me ayuda a liberar mi mente, a vaciar mi mente, a limpiar mi mente hasta que ya no queda mente, sólo aire).

Eso es todo por el momento. Gracias, Max. Gracias, Instagram. Gracias, restaurantes veganos. Gracias, Miley Cirus. Gracias, Sylvia. Gracias, lectores. Gracias, Kölch. Gracias, Walter White. 

Seguimos por aquí. 

08 agosto 2013

¿Por qué cuando Vice, Playground o Disorder se ponen a hablar de libros lo hacen mejor que las webs de literatura?

Últimamente me aburro mucho, y no porque esté de vacaciones (que no lo estoy, o sí, sí... ya no lo sé) sino porque todo lo que leo sobre libros y "cultura" me hace bostezas infinitamente. Sin embargo, aquí os dejo unos links de algunas publicaciones que sí me alegran los días de calor, porque cuando hablan de literatura lo hacen sin corsé, con gracia, y con mucha sangre:

-Semana de la Literatura en Vice.es: ver y leer a Power Paola, Samanta Schweblin, Javier Salas y todo lo que nos prometen para la semana próxima. Qué ganas tengo. 
-Ficción rara en Playground: aquel mes de la poesía que convertimos en el mes de la ficción más rara y divertida del planeta.
-Joven & Alocada en Disorder.cl: una revista que he descubierto recientemente en donde la gente de Alt Lit o valores como Camila Gutiérrez se pasean libremente. Un lugar perfecto, además, para aprender jerga chilena.
-Los artículos de Blake Butler en Vice.com: desde sus reseñas de hamburguesas hasta sus columnas literarias, una maravilla.
-Sheila Heti en Thought Catalog: dando valiosas lecciones sobre la (no) vida nocturna.
-Las recomendaciones en The L Magazine: todos y cada uno de estos libros resultan atractivos.
-Y por último, las listas estúpidas de Flavorwire: como esta de fotos de señores barbudos que podrían ser Ernest Hemingway.

Bien. 
Seguimos. 

26 julio 2013

Seal of approval: mis libros preferidos del primer semestre de 2013 y por qué deberíais leerlos.



Se acaba julio y parece que los lectores, los adictos y los coleccionistas de libros ya tenemos todos nuestros sentidos puestos en lo que será la alocada y nerviosa rentrée. Los grandes títulos del horizonte me llevan entonces a acordarme y a querer ordenar aquellos más me han gustado hasta la fecha, publicados dentro y fuera de España, y que más abajo señalo (el orden es aleatorio), reivindico y recomiendo:

-La trama nupcial, de Jeffrey Eugenides (Anagrama), por ser un retrato fiel del amor post-universitario, de las relaciones complicadísimas y de la locura. La mejor novela del año hasta la fecha.
-Un cuarto propio, de Virginia Woolf (Lumen), por ser una edición tan cuidada de uno de esos libros que a todos nos "cambiaron la vida".
-Poesía completa, de Anne Sexton (Linteo), por ser la primera vez que podemos leer a Anne Sexton de principio a fin. Una batalla ganada. Un volumen esencial en toda biblioteca.
-Así es como la pierdes, de Junot Díaz (Literatura Mondadori), por ser tan divertida, cruda y real. Por ser tan masculina y al mismo tiempo tan crítica con la masculinidad más desagradable.
-Como el ciervo huiste, de Iago Fernández (Delirio), por ser Iago Fernández el único narrador interesante, potente y prometedor nacido a partir de 1990 en este país. 
-Taipei, de Tao Lin (Vintage), por ser la mejor novela de uno de los autores más importantes de mi generación a nivel internacional.
-Todo ajeno, de Natalia Litvinova (Vaso Roto), por ser la gota que colma el vaso de la belleza poética que genera la autora. Y porque la fuerza de su voz ya es un hecho más allá de sus fronteras. 
-Una rubia imponente, de Dorothy Parker (Nórdica), por ser el libro que nos enseñó a ser mujeres más fuertes y más listas. Y porque la edición de Nórdica es una pasada.
-Alone with other people, de Gabby Bess (CCM), por ser una de las autoras que más me interesan del panorama de la Alt Lit. Su poesía es diferente, madura, feminista, social. 
-Virus tropical, de Power Paola (Reservoir Books), por ser tan real, tan loca. Gracias a ella afiancé mi interés por el cómic.
-La materia oscura, de Florian Werner (Tusquets), por ser uno de los ensayos más divertidos e instructivos (sí, sobre la mierda) que he leído en mi vida. 
-Cómo debería ser una persona, de Sheila Heti (Alpha Decay), por ser una lección de amistad, un artefacto narrativo tan original y una confirmación de la autora como uno de los valores más atractivos de la narrativa en inglés. 

***

25 mayo 2013

Del asco a la elegancia en Aleksandra Waliszewska.

Aleksandra W.
Mi carne (además de muy blanca) es débil, y cuando veo ciertas cosas no puedo evitar querer poseerlas. Me refiero a los libros (atentos al enlace que subió ayer Nórdica a su FB). Al papel. A las imágenes que me inyectan los ojos en sangre (o en leche negra).

Porque hace un mes estuvo en Barcelona mi querida Power Paola y durante la cena me habló de algo fabuloso, del colectivo United Dead Artist de Stéphane Blanquet. Una pequeña editorial francesa que en su catálogo guarda a algunos de los artistas contemporáneos más oscuros y fascinantes que conozco: Charles Burns, Loulou Picasso o la enorme Aleksandra Waliszewska (cuyas ilustraciones pueblan, como quizá habréis visto, esta vida desde hace unos años). 

Precisamente acabo de comprar (y cruzo los dedos para que llegue correctamente porque a veces el Paypal es traicionero) el libro que Aleksandra publicó con ellos en 2012: The horse with no name is a horse with no shame: una antología de pequeñas atrocidades, oscuridades, animalitos muertos y niñas mutiladas que consiguen arrojar belleza sobre la misma crueldad que retratan. Quien no conozca su trabajo (cada vez, por cierto, más premiado y reconocido), puede adentrarse en este Tumblr: http://waliszewska.tumblr.com/

La directora Athina Rachel Tsangari también se considera devota de Aleksandra y lo demostró el año pasado con el estreno de su película The Capsule, basada en algunos de los cuadros de la artista polaca. Sólo el trailer es una pasada... No puedo dejar de mirarlo:

13 marzo 2013

Menú de drogas: tres libros de tres chicas que me gustan.


Mamma Andersson
Para esnifar: la poesía de Mira Gonzalez. Sexo. Adolescencia. Semen en el estómago. Versos que no son versos sino pequeñas historias muy íntimas. En la línea de Megan Boyle, Ana Carrete o Ellen Kennedy (esa pasión por lo anecdótico, por encontrar la flor en la basura, por desnudarse, psicoanalizarse, hablar de tú a tú...). Su primer libro I will never be beautiful enough to make us beautiful together (Sorry House, 2013) es uno de los mayores exponentes de lo que está haciéndose ahora en EEUU. Una poesía tan distinta a lo que en nuestro país llaman poesía. Un retrato de la propia Mira, tan loco, divertido y necesario.

Para chupar: las viñetas de mi querida Power Paola. Mañana sale a la venta Virus tropical (Reservoir Books, 2013) su primera novela gráfica. Una especie de autobiografía que a mí me recordó bastante a películas como Fucking Amal o a otros cómics como Ghost World. La primera vez que leí su Virus también pensé en jóvenes dibujantes españolas, como Blanca Miró. Una vez más la adolescencia, la pérdida de la inocencia, la relación con los padres, la intimidad desvelada... Quiénes somos y en qué queremos convertirnos. Ese es el verdadero virus. Una enfermedad que no deja de azotarnos en todo momento, aunque los días de la más tierna juventud ya queden lejos.

Para pincharse: las... ¿canciones? Los... ¿poemas? Los... ¿alaridos? Las... ¿terribles imágenes que Maite Dono nos regala en su nuevo libro, Sobras (El Gaviero, 2013), y que tan intensas entran en nuestras venas? Sí. Ha vuelto Maite Dono y hay que agradecer a los dioses que por fin podamos tener otro de sus libros con nosotros. Empezaré primero por lo “malo”: creo que es un libro difícil de digerir. Me diréis: “las sobras siempre lo fueron”. Y es cierto. Se trata de un libro difícil de digerir a propósito, porque lo que en él encontramos no son cosas bonitas, no son cosas agradables. Lo que no es fácil de escribir tampoco es fácil de digerir. Y por eso pienso que un lector que no conozca el trabajo previo de Dono, quizá no llegue a comprender el motivo de estos versos. Sobras es la segunda parte de Circus girl (El Gaviero, 2009) sin duda. Si en el primero se predicaba el “Mamaíta no soy mala”, y había un fuerte rechazo y posicionamiento ante la hostilidad del amante y de la madre, en el segundo la maldad no viene de terceras personas, sino del propio mundo. Ibuprofeno, o Desierto de Sonora Para obtener la Visión No dormir No dormir jamás nunca Quedarse así por culpa de amar Daturas o amapolas con saliva, y tragar Tragar cerrando los ojos Sonora y sola en el desierto del sueño […] Los poemas aquí no son tampoco poemas. Son canciones, alaridos, juegos de palabras, tinta prohibida, fuerte, dispersa. 

25 febrero 2013

Vino para el virus (entre lecturas y mudanzas).


(A modo de diario)


La cosa va de que todo el mundo la caga de vez en cuando.
Riot Über Alles & Vanity Dust

La cosa es así. Un día te despiertas en mitad de la noche, miras debajo de la cama y te sientes como en esa película de los años 80 en donde los monstruos de ahí abajo andaban todo el día petándolo. ¿Cómo se llamaba esa película? ¿Cómo? No sé. Da igual. Eso ahora mismo no importa. Lo crucial del asunto es esa sensación. Esa sensación, sí. Estás ahí. Estás ahí dentro. Ahí abajo. Soportando el polvo y las pelusas que escupió tu gato. Soportando el qué dirán. El cuánto monstruo. Esa es la sensación: esa es la vida que ahora toca.

Las manchas de café redondas.

Limpiar el algodón redondo.

Un vino contra un virus.

Leer a Power Paola y a Vanity Dust.

La cosa es así. Ansías la fiesta. Ansías no cagarla. Ansías el fuego.

Ansías la esperanza.