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08 junio 2014

“Soy feliz si me lames la cara”: tres aproximaciones a la Alt Lit en español y otras historias del posnoventismo .


Kendra Yee
El pasado enero publiqué en este mismo blog un artículo a propósito de lo que estaba ocurriendo en España con el florecimiento en Internet de la poesía joven. Conté brevemente que había una clara regeneración de las letras, propiciada por la red y por proyectos en papel que surgieron de ella. El escritor estadounidense Jacob Steinberg fue el primero en bautizar a esta nueva ola (especialmente en Argentina) como poesía posnoventista, un término que no englobaría otra cosa que a autores nacidos a finales de los 80 y principios de los 90, que han sabido crear sus propias comunidades, ajenas a las de las grandes editoriales. Más allá de los ejemplos anglosajones que ya conocemos y que dieron lugar a la proliferación del término Alt Lit (Illuminati Girl Gang, Alt Lit Gossip, CCM Press, The Scrambler, Pop Serial, HTML Giant, New Wave Vomit, etc) en España también tenemos varias plataformas y fanzines que han servido para la difusión de todos estos autores, desde Tenían veinte años y estaban locos, hasta Sangrantes, Ciudades Esqueleto, Mil novecientos violeta (basado en un verso de David Meza), Palpitatio Lauri o las antologías de La Bella Varsovia.

Algo estaba pasando. Algo está pasando. Algo va a pasar, nos decimos cada vez que encontramos ante nuestros ojos todo este movimiento y todo ese jaleo poético. Lo que me llamó la atención, sin embargo, después de releer varias veces la selección de poetas de La poesía posnoventista española en 15 voces fue la completa desvinculación estilística con aquello que al otro lado del charco estaban haciendo estos norteamericanos locos de los que tanto me gusta hablar. Por este motivo, después de escribir para PlayGround el artículo Internet, amor y vísceras: el futuro de la literatura está en Canadá, y después de leer en el blog de Marina L. Ruidoms un interesante post a propósito de las nuevas letras suecas y su relación con la Alt Lit, se me vino a la cabeza la duda, y también la idea de emprender una pequeña búsqueda de lo que esta nueva ola ha podido dar a las letras en español, no sólo en nuestro país, sino también (y sobre todo) en Latinoamérica.

Un breve repaso: en Argentina tenemos las editoriales Triana y Dakota, que han publicado libros de Sam Pink, Tao Lin y Megan Boyle. También, desde hace tan solo un mes, tenemos a Interzona, con Lolita Copacabana y Hernán Vanoli a la cabeza, editores de la primera antología de narrativa joven norteamericana de estas características. En 2013 en España publicamos VOMIT, también la primera antología de poesía norteamericana en edición bilingüe, y cómo no aquí también contamos con el genial trabajo de Alpha Decay, editorial sin la que el lector español no habría podido llegar a Tao Lin, Blake Butler o Sheila Heti. Además aquí contamos con la generosidad de buenos blogueros y traductores, como Montse Meneses, María Ramos o José María Martínez que nos traen traducidos algunos poemas esenciales de todo lo que ocurre allá. De nuevo en el otro lado del océano, la difusión de Ignacio Molina en Disorder (Chile) ha sido esencial. Por no hablar de Ana Carrete, un nexo entre México y EEUU, o de Didier Andrés Castro, y su blog La polifonía de la nada, o de todas las cosas que me dejo en el tintero, porque son muchas, y cada día van a más.

Entonces, ¿quiénes podrían ser las voces de la Alt Lit en Español? Cuando me hago esta pregunta se me ocurren algunos nombres como los de Cecilia Pavón (Argentina), Ricardo Limassol (México), Carlos Colmenares Gil (Venezuela) o el propio Didier Andrés Castro (Colombia), cuya literatura guarda un humor, una precisión, una brevedad, una intensidad y un delirio parecido al de algunos autores norteamericanos actuales. Sin embargo, me parecen autores con identidad propia, que han crecido, escrito y desarrollado sus obras más allá del fenómeno, aunque después es más que probable (y un absoluto hecho en algunos casos) que hayan participado de él traduciendo, leyendo o escribiendo a propósito. Por este motivo, he preferido seleccionar tres voces nuevas, en cuyas formaciones literarias sí que intuyo un empapamiento brutal de la literatura alternativa estadounidense. También adictos a Internet. También presentes en las redes, bilingües, adictos del share, de lo confesional, de lo generacional y de lo que va más allá de su propio idioma. También post-1990. También pequeños héroes a los que desde aquí expreso mi admiración y mis ganas de seguir descubriéndoles. Porque no hay fronteras. Porque como dicen los sabios: Poetry Will Be Made By All!

1. Kevin Castro (Perú, 1993)
Activista en la genial C.A.C.A. Editores, donde publicó su primer libro de poemas Los tiempos jurásicos cuya portada, precisamente, es una ilustración de un dinosaurio puesto de MDMA diseñada por Tao Lin. Kevin ha participado desde jovencísimo en antologías y revistas nacionales e internacionales. Su obra se puede leer online aquí, porque también ha sido publicada por la LUMA Foundation, en el proyecto de 1000 libros de 1000 poetas. Divertido, crítico, lleno de referencias pop, inteligente, amable… y paradme, porque sólo puedo decir cosas buenas de él.

2. Caterina Scicchitano (Argentina, 1992)
Se define como mitad judía, mitad celíaca. Escribe en inglés y en español y tiene un Tumblr en el que narra sus más íntimas confesiones de una manera delirante, pero también delicada. Verso, prosa, entradas de diario. “Tengo ganas de arruinarlo todo”, dice a veces. O bien: me veo como un chico inseguro por la calle pero adentro de mi casa y subiendo cosas a internet. me veo como un chico inseguro por la calle pero adentro de mi casa y subiendo cosas a internet. podría conquistar la unión soviética algo así, me siento eufórica en un nivel controlable. Si Gabby Bess o Megan Boyle hablaran castellano, lo más seguro es que se entendieran a la perfección con Caterina. Estoy más que enganchada a todo lo que nos cuenta.

3. Óscar García Sierra (España, 1994)
Bien. Lo cierto es que podría deciros que todo este texto y parte de esta búsqueda vienen inspirados por Óscar. Un joven al que conocí en Madrid durante las jornadas Literatura Alternativa o Alternativas a la Literatura de La Casa Encendida. Óscar empezó a sentirse más interesado por la literatura después de leer a Tao Lin y a Ben Brooks, y de comenzar a conocer a todos los autores de la Alt Lit a través de Tumblr. De hecho, en el suyo podemos encontrar traducciones propias, y muchas otras cosas interesantes. Hoy Óscar García Sierra ha publicado un poema en Tenían veinte años y estaban locos, el cual os animo a leer aquí. Yo estoy enamorada de él, y espero que también os guste.

*

Seguiré leyendo, investigando e informando. De momento, quisiera cerrar este extenso post con un poema de Kevin Castro, titulado Verde. Con sus lágrimas (de emoción) me despido:

i dreamt that my best friend was a piece of  asparagus.
Ellen Kennedy y Tao Lin

tengo amigos y amigas que son árboles. converso con ellos a través de un teléfono casero hecho de dos vasos de plástico y pabilo. les digo cosas como ‘y así fue como pude abrir aquella lata de atún sin usar ningún objeto punzocortante’. ellos dicen ‘ah’ y yo digo ‘sí’. me gusta orinar en mis amigos y amigas árboles cuando mi vejiga se hincha como un pez globo gigante pero a ellos no les gusta y entonces nos enemistamos por varias semanas. en esas semanas mi casa se llena de telarañas inmensas y pegajosas y yo escribo poemas horribles / me siento solo a morderme los dedos / luego voy al bosque y talo a uno de mis amigos y lo corto en pedazos y extraigo cuidadosamente la savia en un frasco de vidrio y meto dentro mis poemas. eso es todo. a veces pienso en la soledad como un pájaro mecánico parado sobre una rama que en realidad es el cuerno de una vaca pirotécnica que corre. a veces pienso en incendiarlo todo y recomenzar mi vida en irán. viviré en un lugar desértico alejado de árboles. no me gustan los árboles. en realidad yo soy un árbol que crece hacia abajo y mi cabeza está mirando hacia el centro de la tierra y en el centro de la tierra no hay nada salvo tristeza y la tristeza es un árbol gigante y sin hojas que canta con la voz de janis joplin. descubrí que la tristeza no tiene ojos y lloré. mis lágrimas eran verdes.
(Kevin Castro)

17 febrero 2014

Dos mil seiscientos sesenta y seis (un resumen de lo que escribí en mi diario durante aquellos cuatro días y medio en Nueva York, mundo, galaxia, universo).

if I am dead then it is like I'm already an adult. 
Trisha Low

Uno
Tatuarse no es necesario. Para qué grabar en la piel lo que ya está dentro de nosotros. Para qué grabar esas palabras si ya nos las sabemos de memoria. Tatuarse no es necesario cuando la piel ya es poderosa. Cuando las letras son sencillas. Cuando el amor por esos libros ya ha arañado nuestras vidas.

Dos
Besar todos los espejos. Escupir todos los edificios. La ciudad es grande y asusta. El frío presiona mis venas. Soy alguien y no soy nadie. Bebo y como a todas horas. Miro la lengua de Jacob. Miro las manos de Jordan sostener una cerveza. Miro los dedos de Gabby, sus finos cigarrillos. Miro el pelo larguísimo de Rachel. Los ojos cerrados de Stephen, ¿con qué estará soñando?
“Yo sueño con la muerte”, me dice. “Sueño con la muerte”.
Y entonces me lee este poema:
You know I listened to that song, “Human After All,” on the bus today.
Those life-affirming “robots.”
Human beings in costume, faces hidden. Standing on a pyramid. Crowds of thousands.
In order to establish a connection.
To create a memorable moment in time.
For no other reason.
In the summertime.

Tres
“Enséñame a cerrar los ojos”, dije, pero ya estábamos todos muertos. En la sala, los cánceres se habían convertido en canciones. Las canciones se habían convertido en drogas. Las drogas en gatos: ¿jamás os volveré a ver?  Sarah bebiendo Blue Moon, Jonathan acariciando su propia barba, Cris bailando en una sala oscura, después de que dos o tres travestis se tiraran cava por encima, y entonces comieron alitas de pollo, y entonces me quemé la lengua con un puñado de patatas. ¿Jamás os volveré a ver? Elaine cantando Lana del Rey, Marisa triste por el paraguas roto, Berta hermosísima, leyendo un poema de Dorothea Lasky. Abrazo a Dorothea. Abrazo a Tao Lin. Abrazo a David Fishkind. Hemos sobrevivido a la nieve. ¡La poesía fue más fuerte que la nieve! Enseñadme todos a cerrar los ojos, dije, pero yo ya estaba marchándome en un taxi. El jet lag. Las pupilas rojísimas. El agua del váter. Y entonces, de pronto, me siento mejor persona.

Cuatro
Camino sola por Manhattan y veo un cine en el que ponen una película que ya he visto antes: David Foster Wallace Takes a Stroll Through The Desert of Roberto Bolaño, el autor es Jordan DeBor. La película nos muestra a dos tristísimos escritores buscando leche y Diet Coke en un extraño desierto. Roberto y David de la mano. Roberto y David como dos pequeños héroes. Roberto y David bailando en el desierto, con los pies descalzos, ardiendo. Pero todo es un sueño. Despierto sola en Manhattan y la calefacción me hace sudar. Hay una araña en la bañera. Afuera la tormenta.

Cinco
Paseo con Jacob y compramos ropa, compramos libros, compramos revistas, compramos comida, compramos Cocacola, compramos idiomas, compramos gossip y qué escritor folló con cuál o cuánta droga toma este y qué hacen, qué hacen, qué hacen con sus vidas estos niños locos. Jacob es como un hermano. Jacob es mi hermano. Conozco su silencio arrodillado tanto como él a mis marineros muertos.

Seis
Estamos bailando otra vez. Mira. Hay un gato atrapado debajo de esta silla.

Siete
Llevo vestidos de flores para ocultar algo oscuro que guardo aquí dentro. Bebo algo negro y echo de menos a mi familia. Llevo vestidos de flores para ocultar que no conozco el idioma. Cómo quisiera hablar ahora. Cómo quisiera un poco de Wifi que me permitiera hablar con él. Pero él ya estará acostado, abrazado a nuestras mascotas. No sé qué hora es.

Ocho
(Mirando la carta de Tutu’s y esperando a que sean las 6 para pedir una ensalada de coliflor): Escribo por escribir. En realidad… lo que tengo es hambre.

Nueve
Cosas que no he hecho y que nunca haré = comer fideos en China Town.
Cosas que he visto y que nunca más volveré a ver = mis zapatos de Topshop hundidos en un charco de nieve, y a Stephen intentando rescatarme.
Cosas que me hubiera gustado decir y que, por cuestiones de idioma, nunca dije = Gabby Bess es la escritora joven más talentosa que conozco y estoy profundamente enamorada de ella.
Cosas que he comido y que quisiera volver a probar = la ensalada de coliflor por la que esperé hasta las 6.
Cosas que me he imaginado y que hubiera querido vivir de verdad = hacer el amor con él en el San Carlos, mirando la nieve. Sudando con la potente calefacción.

Diez
Podría inventar un idioma ahora mismo. Un idioma para invocar a mis seres queridos. Un idioma para escribir todos los poemas. Un idioma con el que viajar gratis. Un idioma para poder decir lo que no sé. Un idioma nuevo, para pensar. Las manos. Los cigarros. La cerveza. El mal olor de las esquinas en Manhattan. El precio de los vinos. El ancla. El pelo largo. El ruido de nuestros pies en la nieve. El ruido de la Alt Lit latiendo. El ruido del metro. El ruido de Mellow Pages. El ruido de los aplausos. El ruido de los calefactores. Ese que ya se ha ido. Ese que tanto miedo me daba.

04 febrero 2014

Resumen de la semana loca (otra vez, y otra).

 
Abrimos la semana con El año de las escritoras y el proyecto #ReadWomen2014. Ese día llegan a mis manos los nombres de Angot y Pozzi. La primera escribe sobre un largo sexo. La segunda dedica una larga carta de amor. Abrimos la semana con ellas porque ellas protagonizarán estos meses. Al fin. Con la naturalizad y la fuerza que la iniciativa merece.

Llega Tao Lin a Barcelona y vamos todos juntos a la presentación. Es breve. Tao parece incómodo y tiene ganas de descansar. Me gusta lo que dice de Paul. Me gusta reencontrarme con Laura y Lucía. Hablamos de bragas. O eso ya lo dije. Mahala hace las fotos para la revista. Luego bebemos.

El martes se sucede demasiado rápido. Eudald y Roger nos ven comer nachos de manera enfurecida. Hemos bebido y tenemos sueño. Al día siguiente, Madriz. Tirso. Una especie de Pleo y una especie de Lola vuelven a surgir de nosotros. Hemos viajado y tenemos sueño, pero escribimos.

La presentación de Taipéi en La Casa Encendida es mucho mejor que la de Barcelona. Se nota que Ana S. Pareja y Tao Lin llevan días juntos y han hablado de muchos temas (lo generacional, el yo, la prisa por publicar, la obsesión por la juventud, la edición independiente, etcétera). Luego nos pasamos por la presentación de Elvira Navarro, aunque no llegamos a tiempo. En Tipos infames no encuentro a nadie (probablemente) menor de 30 años. Madriz y Barcelona están mal repartidas. Allí muchas canas. Aquí mucha hormona loca. Después la cena. La tortilla. Tao come pato. La mozzarella. Bebemos.

Modero la mesa de jóvenes escritores. Es jueves y vienen a vernos unas 15 personas. Todos asentían. Todos preguntaron. Todos parecían jóvenes escritores o al menos estaban fuertemente interesados en la Literatura de hoy. Nosotros dijimos qué nos gusta y qué no de la Alt Lit. Qué nos gusta y qué no de la literatura actual en España. Qué nos conmueve y qué no del arte en Internet. Qué nos confunde y qué no del panorama. Etcétera. Una bloguera muy maja escribió algo a propósito. Ella lo cuenta mejor que yo. Después Irene, María, Sandra, Carlos, Ibrah y yo nos fuimos de cañas. Acabamos en los peores sitios. O en el mejor. Simpatía Latina II estaba reformado. O algo así. Tomamos Mamajuana como en los viejos tiempos. Pensé en la Puerta de Toledo Crew y me morí de pena. Así que tomé otro Mamajuana y asistimos a la locura de una noche que acabó divertidísima. 

Nunca más.

Este es el libro de Carlos González Fuertes. Deberíais comprarlo aquí.

El viernes presenté La tumba del marinero con Peio H. Riaño y Elena Medel. Me hizo mucha ilusión conocer a algunos de mis amigos y lectores de Madrid. Como a Leonor Saro. Y también reencontrarme con Elisabeth Falomir, Alex Morellón, Luis Magrinyà, Cristian Piné, Natalia Carrero, Paz Cornejo, Elena Ramírez o Paloma Castro. Leí Museo de Cánceres en voz alta y casi me quedo sin aire. Menos mal que estaba mi suegra. Me dio una botella de agua. Bebí. El agua. Bebí. La cerveza. Luego nos encontramos con unos poetas mayores. Pero no nos gustan los poetas a esas horas de la noche. Así que nos marchamos.

El sábado visité a la familia. El domingo salió esto en El País Semanal, la foto es de hace casi tres años. Afortunadamente me dejaron cambiar las respuestas. Cómo ha cambiado todo. Creo. Cuánto habré bebido desde entonces. 

28 enero 2014

Sitios en los que voy a estar, cosas que van a pasar, poemas que voy a leer.

Nervios. En los próximos días tocan viajes, lecturas y trabajo a distancia. El inviernos nos está tratando bien, y los ángeles de la guarda nos salvan. He leído El Nao de Brown, he escrito sobre la iniciativa #readwomen2014, he ido a la presentación de Taipéi y he hablado de bragas sucias con Laura, Mai y Lucía. Esta noche cervezas veloces. Hacer la maleta y a continuación una lista, entre Nervios, de todo lo que va a pasar:

(Ilustración de Sandra Martínez)

1. Enero: 29 y 30 Ciclo ¿Literatura Alternativa o Alternativas a la literatura?

Con la presentación de Tao Lin el primer día, y la mesa redonda sobre Alt Lit y el mercado editorial español para los más jóvenes. Intervendrán Antonio J. Rodríguez, María Yuste y Carlos González Fuertes. Yo estaré presente como moderadora. (La Casa Encendida)



2. Enero: 31 Presentación de La tumba del marinero

Casi un año después de que el libro saliera de imprenta, por fin podemos acercarnos a leerlo a Madrid. Estaré con mi querido Peio H. Riaño y con mis editoras Elena y Alejandra. (Arrebato Libros)



3. Febrero: 13 Presentación de VOMIT

Estaremos en Nueva York con Dorothea Lasky, Tao Lin, David Fishkind y vídeos de algunos de los autores, además de la colaboración de Jacob Steinberg y Berta García Faet. (Instituto Cervantes)



4. Febrero: 15 Lectura de poemas de Bluebird & Other Tattoos, y más

Acompañada de Gabby Bess y Jacob Steinberg, y presentados por Jordan DeBor, leeremos poemas de cada uno y aprovecharemos para presentar un poco Bluebird y Sailor's. (Mellow Pages)


¡Gracias!

26 enero 2014

Mi retrato.

Apollonia Saintclair
El camino del exceso conduce al palacio del saber.
William Blake (otra vez)

1. Estoy aquí. Santa y Sana como prometía. No me he pintado las uñas ni me he dibujado los labios porque siento que todo ha de ser blanco como esta piel. 

2. Mañana llega Tao Lin, me ha escrito para pedirme un favor inocente. Viene para presentar Taipéi y el organismo ya me está temblando. Después nos vamos a Madrid con Ibrah, María y Carlos. ¿Literatura Alternativa o Alternativas a la Literatura? Ojalá nunca encontremos la respuesta.

3. He escrito cuatro artículos al día. He pasado 75 horas en la oficina esta semana. He hablado de chicas, de chichis, de chicos, de libros. 

4. Proyectos con Mai y conversaciones enloquecidas con Elena. Luego las preguntas de Isaac. Los ojos tristes de mis gatos. 

5. Soñamos con viajes a otras ciudades. Queremos dinero para poder marcharnos. Soñamos con cervezas todas las noches. Queremos otro hígado. También otro estómago.

13 enero 2014

Resumen loco de una semana loca.







1. Comienza el año con un euro en la cuenta pero también con un sueño aquí y aquí. 

2. Trabajar con nuevas personas es como hacer nuevos amigos. La complicidad del mismo reto, la complicidad del mismo humor, la complicidad de una vibración y de un sexo. 

3. Nos levantamos a las 6.40 de la mañana, tomamos café hecho por mujeres con más sueño que nosotros. Comemos a las 14.00 de la tarde. Salimos de aquí a las 20.00 de la noche. Bebemos cerveza hasta las doce. Y otra vez.

4. Marta es la reina de las conversaciones extrañas. Eudald está en silencio. Tina está loca. Mahala ríe. Isaac observa desde la puerta que hace ruido. Todo pasa rápido. Todo es difícil y sencillo. Yo escribo.

5. El gato tenía sangre. El gato siempre tiene sangre porque pelea. El gato desea que lleguemos a casa para jugar con. 

6. Olvidé el cumpleaños de Grétel. Olvidé el cumpleaños de mi abuelo.

7. Llega la nueva novela de Elvira Navarro y no puedo soltarla. Navarro habla de amigas locas. De amigas zorras. De amigas que roban a otros amigos. De cómo la locura de los demás acaba por contagiarnos. De cómo ser nosotras las zorras. De cómo robarnos.

8. Preparamos el viaje a Madrid. Tao Lin también estará aquí. Me acuerdo de cuando vino hace unos años. Me acuerdo del Xanax y del Speed. Taipéi está a punto de llegar. Yo escribo.

9. Yo escribo. En Patrulla de Salvación me dedican un post muy gracioso sobre mi fracaso. Es curioso que te asuman como perdedora cuando tú sólo sientes que has dado un paso firme en tu batalla. Yo escribo. 

10. Resumen loco de una semana loca en una redacción loca. El mundo es distinto y somos felices. No sabría qué hacer en otro lugar. No sabría que hacer con otros sueños. No sabría que hacer sin estas teclas. No podría.

06 enero 2014

La poesía posnoventista española en 15 voces.

Kendra Yee

El escritor y traductor estadounidense Jacob Steinberg me habló hace poco de lo que para él significa el posnoventismo. Como buen conocedor de la literatura argentina actual, me habló de una generación de poetas que cambió la concepción del género durante los años 90 en ese país. Para él, ese espíritu lúdico, esas ganas de conocer lo que se hacía en el mundo, esas ansias por crear editoriales pequeñas, de libros baratos que llegaran al público, etcétera, son muy parecidas a lo que según él está pasando en el mundo ahora mismo. No sólo hay que mirar la Alt Lit estadounidense para darse cuenta de que una nueva ola de autores nacidos más o menos a finales de los años 80 está creando su propio discurso, sus propios medios de publicación y difusión, y su casa, sin fronteras, gracias a Internet. Me llamó la atención este nombre “posnoventismo”, y me acordé también de todo lo que la plataforma de la 89plus está promoviendo, con artistas y escritores nacidos a partir de 1989, de la que ya os he hablado muchas veces.

Cuando miro la lista de autores de Tenían veinte años y estaban locos (la de papel, pero también la digital), me doy cuenta de que en apenas 4 años desde que la idea de este libro comenzara a gestarse, todo ha cambiado mucho, y muy rápido. Si los autores más jóvenes de la antología en papel habían nacido en 1992, ahora sólo hay que mirar un poco la blogosfera, los debates literarios en Facebook y Twitter e incluso algunas revistas para comprobar que los autores de 1990 son cada vez más numerosos, e incluso que sus nombres, a pesar de ser la mayoría poetas inéditos, han llegado a ser bastante influyentes, pues no sólo se limitan a escribir sus cositas y compartirlas en la red, sino que compran y leen libros tanto clásicos como de sus contemporáneos, escriben artículos en medios culturales online, comparten lo que les gusta, agitan el género y confían ciegamente en él.

Los 15 autores que he escogido para hacer una aproximación al “posnoventismo” español me parecen muy significativos. A todos los he conocido a través de Internet, casi todos han publicado en Estaban locos y otras antologías digitales, casi todos tienen blogs, tumblrs, twitters, instagrams y vidas activas en todas estas redes. Cuando uno de ellos comparte un libro, lo más seguro es que muchos de ellos luego se lo compren (hay un efecto libro veo libro quiero muy curioso, pienso en fenómenos como el de Joan Didion, Mascha Kaléko, Tao Lin, Ted Hughes, Anne Carson, la red se llenó de estos nombres, de pronto todos los leíamos... porque al fin y al cabo somos una comunidad).

Casi todos tienen libros escritos o por escribir, pero no parecen frustrados por que su publicación no vaya a ser inminente. Si han publicado, es en editoriales pequeñas. Si no hay webs y revistas de poesía, ellos las crean (pienso en Ciudades Esqueleto, o en Erosionados). Algunos de ellos incluso han llegado a publicar sus poemas mucho antes en el extranjero que en España, y muchos hasta saben traducirse a sí mismos, o son capaces de crear en otro idioma. No hay presión por ser una joven promesa de tal o cual editorial grande (miremos con atención y celebremos el Premio Nacional de Unai Velasco), ni por salir reseñados en El Cultural (posiblemente ni lean El Cultural), ni por querer agradar a la caspa de ahí arriba. Me parecen sencillos, y sinceros, algunos son muy buenos, a otros aún se les nota la timidez y la inocencia. Pero esto, como debatimos la semana pasada a raíz de la reseña al primerpoemario de Emily Roberts, no me parece un problema. Al contrario. ¿No es una gran ilusión? ¿No es perfecto que el género mute y que el género viva, y que el género esté en continuo movimiento?

15 voces, decía, que a mí me interesan especialmente, y con las que me ha gustado contactar y charlar para este post. Ellos son: Arturo Sánchez (Barcelona, 1990), Ruth Llana (Pola de Siero, 1990), Ángel de la Torre (Lucena, 1991), Emily Roberts (Ávila, 1991), Cristian Piné (Móstoles, 1991), Sara Torres (Gijón, 1991), Miguel Rual (Oviedo, 1992), Annie Costello (Murcia, 1992), Roger Vilanova Jou (Castelló d'Empuries, 1992), Yasmín C. Moreno (Madrid, 1993), Patricia Úbeda Sánchez (Almería, 1993), Marcos Ortiz Andrino (Madrid, 1993), Belén Benito Moreno (Toledo, 1994), Sandra Martínez (Valencia, 1995) y Rosa Berbel (Sevilla, 1997). Para que podáis leerlos y conocerlos mejor he creado este link a mi Tumblr (aquí) y este documento en ISSUU (aquí), donde encontraréis sus textos, rostros, notas biográficas y dónde seguirlos.

Qué bien comienza 2014. ¿Verdad?




(Por cierto, la artista de la imagen de arriba es Kendra Yee, 
canadiense nacida en 1996)

17 diciembre 2013

“One is too many, and a thousand is never enough.”

Socialmente aceptada. Anunciada en la televisión como si fuese una simple Aspirina. Consumida a puñados por miles de niños y de adolescentes: la nueva droga de moda se llama Adderall, y no hay botiquín familiar en todos los Estados Unidos que no guarde una de esas medicinas aceleradoras en su interior. Píldoras supuestamente creadas para que tú, como buen padre, no tengas que preocuparte más de que tu hijo sea un niño. Adiós hiperactividad. Adiós trastorno de déficit de atención (TDAH).
La causa de este auge es sencilla. Un reciente estudio demuestra que el aumento de consumo de Adderall es directamente proporcional a la publicidad que desde hace veinte años se viene haciendo de este tipo de medicamentos. Lo que nos lleva a pensar que quizá la droga de moda en realidad sólo sea el reflejo de “la enfermedad de moda”. Un ejemplo más de nuestro espíritu hipocondríaco y consumista. Si la televisión nos dice que nos curemos —incluso si no estamos enfermos—  tendremos que hacerlo, ¿verdad?

11 diciembre 2013

Mis diez libros favoritos de 2013, y algo más.

Aún quedan días para que acabe el año, pero yo estoy deseando cambiar de fecha desde hace mucho tiempo. 2013 ha estado lleno de buenas noticias (los viajes a Londres y Sibiu, la mejor salud de mi madre, el nacimiento de Grétel, las cenas en casa de Mai, la llegada de Yummy a casa, la publicación  y segunda edición de La tumba del marinero, el nuevo trabajo de Ibrah, el éxito de VOMIT, la participación en la nueva edición de Cartas de cumpleaños, haber dejado de fumar, lo que aprendí junto a Silvia Querini, las cervezas con Sylvia & Ted, el trabajo junto a Jacob, Jesús y Marisa, la meditación, mis libros nuevos de cocina, la publicación en China, la publicación en Argentina, Orange is the new black, la colección de botellas de vino bonitas anunciado un año lleno de noches especiales con Ibrah, con quien pronto cumpliré cinco años de relación, el nuevo tatuaje hecho por Leticia, el Oddland, etcétera). Pero también de cosas malas (la hospitalización eterna de mi abuela, la muerte de Drac, la enfermedad de Delhi, mi desencanto intermitente con el mundillo literario, la cancelación del viaje a Nueva York -hasta nuevo aviso, quizá febrero-, la confirmación de que mis manchas en la piel seguirán creciendo, y creciendo, y creciendo, haberme cortado el pelo -echo de menos la melena-, no haber pisado Madrid en seis meses, el robo en la calle Elisabeths, la falta de dinero en momentos terribles, el agobio a la hora de no poder llevar a cabo proyectos bonitos, el no haber podido casarnos todavía, el anónimo a quien tuve que denunciar a la Policía, etcétera).

Aún quedan días para que se acabe el año, decía, pero me apetece compartir ya con todos vosotros las que creo que han sido mis lecturas preferidas de entre lo publicado en 2013, no sólo en España, sino también de entre las novedades editoriales que he podido leer del extranjero. Y bien:

1. La trama nupcial, de Jeffrey Eugenides (Anagrama): 
2. Poesía completa, de Anne Sexton (Linteo)
4. Taipei, de Tao Lin (Vintage)
5. Divorcio en el aire, de Gonzalo Torné (Literatura Mondadori)
6. ¿Cómo debería ser una persona?, de Sheila Heti (Alpha Decay)
7. [Imperia], de Daniela Camacho (El perro y la rana)
8. La materia oscura, de Florian Werner (Tusquets)
9. La colmena, de Charles Burns (Reservoir Books)
10. Alone with other people, de Gabby Bess (CCM)

Libros, todos, repletos de amor, de dudas, de enfermedad, de vísceras, de sexo, de juventud, de lucha por la vida, de drogas, de mucho futuro. Libros que han destacado un lugar importante en mi corazón y en mi imaginario, y que me han ayudado a escribir, a tener ideas y a compartir. Aunque esos son los diez más importantes para mí, me dejo otros tantos en el tintero que no quisiera dejar de mencionar: Comí, de Martín Caparrós, Mi vida sin Julio Verne, de Sonia Fides, Virus tropical, de Power Paola, Ebrio de enfermedad, de Anatole Broyard, Así es como la pierdes, de Junot Díaz, o Mi vida querida, de Alice Munro. 

Y más allá, mucho más allá de las novedades, sé que este año no hubiera sido lo mismo sin tres libros, o más bien, tres figuras de la poesía que me han acompañado y arañado prácticamente cada día: Max Blecher (desde que Nerea me lo regalara hasta que Vlad, Catalina y Rita me lo recitaran en Sibiu), Joyce Mansour (la madre de mis estómagos) y por supuesto el gran Gary Snyder (maestro, en todos los sentidos, él me ayuda a liberar mi mente, a vaciar mi mente, a limpiar mi mente hasta que ya no queda mente, sólo aire).

Eso es todo por el momento. Gracias, Max. Gracias, Instagram. Gracias, restaurantes veganos. Gracias, Miley Cirus. Gracias, Sylvia. Gracias, lectores. Gracias, Kölch. Gracias, Walter White. 

Seguimos por aquí. 

26 julio 2013

Seal of approval: mis libros preferidos del primer semestre de 2013 y por qué deberíais leerlos.



Se acaba julio y parece que los lectores, los adictos y los coleccionistas de libros ya tenemos todos nuestros sentidos puestos en lo que será la alocada y nerviosa rentrée. Los grandes títulos del horizonte me llevan entonces a acordarme y a querer ordenar aquellos más me han gustado hasta la fecha, publicados dentro y fuera de España, y que más abajo señalo (el orden es aleatorio), reivindico y recomiendo:

-La trama nupcial, de Jeffrey Eugenides (Anagrama), por ser un retrato fiel del amor post-universitario, de las relaciones complicadísimas y de la locura. La mejor novela del año hasta la fecha.
-Un cuarto propio, de Virginia Woolf (Lumen), por ser una edición tan cuidada de uno de esos libros que a todos nos "cambiaron la vida".
-Poesía completa, de Anne Sexton (Linteo), por ser la primera vez que podemos leer a Anne Sexton de principio a fin. Una batalla ganada. Un volumen esencial en toda biblioteca.
-Así es como la pierdes, de Junot Díaz (Literatura Mondadori), por ser tan divertida, cruda y real. Por ser tan masculina y al mismo tiempo tan crítica con la masculinidad más desagradable.
-Como el ciervo huiste, de Iago Fernández (Delirio), por ser Iago Fernández el único narrador interesante, potente y prometedor nacido a partir de 1990 en este país. 
-Taipei, de Tao Lin (Vintage), por ser la mejor novela de uno de los autores más importantes de mi generación a nivel internacional.
-Todo ajeno, de Natalia Litvinova (Vaso Roto), por ser la gota que colma el vaso de la belleza poética que genera la autora. Y porque la fuerza de su voz ya es un hecho más allá de sus fronteras. 
-Una rubia imponente, de Dorothy Parker (Nórdica), por ser el libro que nos enseñó a ser mujeres más fuertes y más listas. Y porque la edición de Nórdica es una pasada.
-Alone with other people, de Gabby Bess (CCM), por ser una de las autoras que más me interesan del panorama de la Alt Lit. Su poesía es diferente, madura, feminista, social. 
-Virus tropical, de Power Paola (Reservoir Books), por ser tan real, tan loca. Gracias a ella afiancé mi interés por el cómic.
-La materia oscura, de Florian Werner (Tusquets), por ser uno de los ensayos más divertidos e instructivos (sí, sobre la mierda) que he leído en mi vida. 
-Cómo debería ser una persona, de Sheila Heti (Alpha Decay), por ser una lección de amistad, un artefacto narrativo tan original y una confirmación de la autora como uno de los valores más atractivos de la narrativa en inglés. 

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11 julio 2013

Porque soy humana y otros humanos tramarán siempre nuevas maneras de matarme.

Después de casi tres años de trabajo, al fin mañana llegará a mis manos esta joya. Un libro de poesía que no es poesía, que es pura vida. Puro testimonio. Pura definición de lo que ocurre en las entrañas de una generación tan parecida y tan distinta a la nuestra, con unos referentes y una estética completamente lejanos. Así lo definen hoy en Playgroungmag (aquí), y así en el blog de El Gaviero Ediciones (aquí). 15 jóvenes poetas norteamericanos (la mayoría de ellos vinculados con la Alt Lit), traducidos por 15 narradores, poetas o editores españoles. Un lujo. Una alegría. Y este poema de Dorothea Lasky que servirá de adelanto:

Por qué es una Vida Negra

Por qué es una vida negra
Porque nada permanece
Y todo continúa sin sentido alguno
Porque soy un animal
Y siempre me sentiré extraña
Hasta que muera
Porque soy humana
Y otros humanos tramarán siempre nuevas maneras de matarme
Y no habrá más que soledad hasta un final
Que será más o menos solitario
Porque hasta entonces como sola
E ignoro a todos
A pesar de que me miran
Con sus cuencas vacías
Y yo leo un libro y soy incapaz de anidar en él
Porque digo cosas
De la manera más sencilla posible
Y me malinterpretan constantemente
Porque incluso cuando tengo buenas intenciones
Sigo siendo un criminal
Y siempre es mediodía
El sol caliente golpea sobre el asfalto
Con el pájaro rojo volando eternamente
Porque mis pies y mis brazos no se mueven
A no ser que yo lo quiera
Porque cuando lo hacen
Y se mueven solos
Da miedo
Porque lo que es peor que el terror
No es el terror
Sino la salud
Que es transitoria
Que a menudo es la peor de todos los amigos
Porque no hago más que suspirar y suspirar
Y suena como un perro que aúlla
Y nadie quiere ayudarme
Porque soy fea, odiosa y demente
Porque los únicos seres vivos que aman el timbre de mi voz
Son los bichos subterráneos
Que me esperan para unirme a ellos
(Dorothea Lasky)

31 mayo 2013

Tai/pei/Tao/Lin.

La droga que mató a David Foster Wallace es la droga que da la vida a la generación de escritores que ahora le sucede. Estoy hablando de la monotonía. De la depresión. Del Xanax. Estoy hablando de esa clase de medicación que fatalmente recetada le empujó a acabar con sus días; y a esa medicación, la misma, que los poetas y narradores veinteañeros de Estados Unidos guardan en sus bolsillos como si fueran golosinas. Yo nunca había probado el Xanax hasta que Tao Lin y Megan Boyle vinieron a España hace dos años. Estábamos en la piscina del edificio de los padres de mi novio, sufriendo una gran resaca y casi sin haber dormido cuando Megan abrió una cajita, sacó un trozo verdoso de pastilla y me invitó: chupa. Lo cierto es que sentí poco. O apenas nada. Quizá el relax de la tarde, del sol, un masaje en el cerebro y aquel sabor asqueroso de la pastilla. Así que esto es el Xanax, pensé. Este es el “no sentir” del que tantos escritores a los que adoro hablan. Fue esa tarde en la piscina, después de saltar un par de veces, salpicar otras tantas y quemarnos las piernas y la espalda, cuando Tao Lin se levantó de la hierba con el MacBook en la mano y anunció que acababa de recibir una gran oferta para publicar su próxima novela en Random House. 50.000 dólares, nada más y nada menos: un wow surgió de nosotros a modo de celebración; colocados entonces por la droga que mató a nuestro novelista preferido, y también por la joven brisa veraniega que en aquella piscina de Pacífico se respiraba.

14 marzo 2013

Museum of Cancers.

Evan Bender
Posiblemente La tumba del marinero esté saliendo de imprenta en estos momentos. O quizá aún se estén pegando los pliegos. O quizá, quién sabe, ese libro en realidad no exista. Lo que sí sé es que uno de los textos que lo componen, Museo de cánceres, ha sido publicado en la revista canadiense Shabby Doll House, gracias a la generosidad de su directora Lucy K. Shaw, así como de Evan Bender, ilustrador, y Kevin Cole, quien tradujo el poema para esta ocasión. Es un placer estar en este número de primavera con textos tan chulos como los de Sophie Collins, Jacob Steimberg, Heiko Julien, Michael Inscoe o Sarah Jean Alexander, entre otros. Museo de cánceres lo escribí hace un poco más de un año. Quizá sea uno de los últimos textos que añadí al libro. Y bueno. Aquí os copio la versión en español... 


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Museo de Cánceres


(Por eso amputarán tus pies. Por eso sellarán tus ojos con trozos de mapas antiguos. Por eso pronunciarán tu nombre en celebración del páncreas. ¿Comprendes? Por eso el útero es más oscuro -intestino y córnea-. Por eso amputarán el rezo. ¿Comprendes?)

-Luna Miguel Santos: viva / cáncer de azúcar

-Ana Santos Payán: viva / cáncer de mamá

-Pedro Miguel Tomás: vivo /cáncer de salud

-Chus Tomás: viva /cáncer de paciencia

-Pedro Miguel: muerto / cáncer de abuelo

-Mercedes Payán: viva / cáncer de soledad

-Manolo Santos: vivo /cáncer de familia

-José Ángel Valente: muerto / cáncer de luz

-Roberto Bolaño: muerto /cáncer de probabilidades

-David Foster Wallace: muerto /cáncer económico

-Marcel Schwob: muerto /cáncer de sífilis

-Antonio J. Rodríguez: vivo /cáncer de Europa

(Por eso me duele, ¿sabes? Por eso me duele la sangre: porque está fuera. Y dentro no duele y fuera mata. Y dentro no daña y fuera asusta. Qué intensa la sangre. Qué peligrosa. Por eso me duele, ¿entiendes? ¿Lo entiendes?)

-Daniel Clowes: vivo /cáncer fantasma

-Clarice Lispector: muerta /cáncer de audacia

-Alejandra Pizarnik: muerta /cáncer de jaula

-Miguel Hernández: muerto /cáncer de luna

-Jorge Luis Borges: muerto /cáncer de viuda

-Michel Houellebecq: vivo/ cáncer de pene

(Por eso no existo. ¿Ya te marchas? Por eso al curarnos todos nos fugamos. ¿Quién se queda? O peor. ¿Dónde?)


-Antonin Artaud: muerto /cáncer de loco

-TS Eliot: muerto /cáncer fenicio

-Eduardo Cirlot: muerto / cáncer de Astarté

-Édmond Jabés: muerto /cáncer de Egipto

-Antonio Machado: muerto /cáncer de Leonor

-Vladimir Nabokov: muerto /cáncer de fuego de cáncer de entrañas

-Thomas Pynchon: vivo/ cáncer de rostro

-Sharon Olds: viva /cáncer de satanás

-Dorothea Lasky: viva /cáncer de leche

-Virgina Woolf: muerta / cáncer de agua

(Por eso me ahogo. Por eso no entiendo el amor. Por eso no caigo enferma. Por eso sólo enfermo. ¿Sabes? Sólo enfermo.)

-Charles Baudelaire: muerto /cáncer de feo

-Arthur Rimbaud: muerto /cáncer de elefante

-Paul Valéry: muerto /cáncer marino

-Joyce Mansour: muerta /cáncer de mujer

-Paul Élouard: muerto /cáncer azul

-Lysiane Rakotoson: viva /cáncer de nieve

(Por eso estas manchas. Y esta piel. Como una cicatriz eterna extendida y blanca, mi piel es cicatriz, mi piel es el cordón umbilical entre la lengua y las axilas. Por eso estas manchas rojas. Por eso estas manchas negras. Por eso el olor a fruta: la lengua, las axilas)

-Emily Dickinson: muerta /cáncer de coño

-Anne Sexton: muerta /cáncer de coño

-Anna Ajmátova: muerta /cáncer de coño

-Sylvia Plath: muerta /cáncer de coño

-Marina Tsvetáieva: muerta /cáncer de coño

-Javier Marías: vivo /cáncer pesado

-Enrique Vila-Matas: vivo /cáncer de Enrique Vila-Matas

-Gonzalo Torné: vivo /cáncer espía

-Rodrigo Fresán: vivo /cáncer inquietante

-Tao Lin vivo /cáncer MDMA

-Ben Brooks: vivo / cáncer ciervo

-Unai Velasco: vivo /cáncer 1990

(Por eso vomitaba, ¿lo entiendes? Por eso la bulimia de aquellos meses intentando adelgazar para dar pena, intentando enfermedades impregnadas de no sé qué. Intentando la literatura. Por eso vomitaba, ¿te acuerdas?)

-Ana Santos Payán: viva /

-Ana Santos Payán: viva /

-Ana Santos Payán: está viva /