«querido mío / se llama “plumbago auriculata” / no me refiero a la flor lilácea de mi deseo / sino más bien a aquella que me encuentro paseando / en la costa de Níjar durante tu ausencia / “jazmín del cabo” / un poco más violeta que las otras / habitual vecina de esas buganvillas que ya sabes que tanto amaba / aunque ahora mi atención / la retenga el plumbago / “jazmín azul” / “malacara” / “jazmín del Cielo” / así / con mayúscula / así es como yo la bautizo cuando además te pienso / querido mío / ¿te acuerdas de cuando recité de memoria / el poema que Hughes le dedicó a Plath / y con la tripita llena de seitán y verde / tú me lloraste? / pues cuando ahora imagino el color de aquella joya / que el maltratador / rememoraba en sus versos / no veo otro azul que el violeta macilento de las plumbagináceas esparcidas / por los pasos de mis viajes / entre macetas de veraneras / y bancos de raspallones / querido mío / también he sabido por Aurora / que los héroes homéricos no comían peces / no hay banquetes de mariscos ni raspas de dorada / el único tentáculo que rozó el cuerpo de Odiseo / fue el de un pulpo contra el que peleó / agarrado a una roca / siempre cerca de la muerte él / siempre temerario mi dulce ídolo del arrecife / que prefería perder la vida boqueando entre las olas / a consumirse eternamente en una isla desierta / querido mío / ahora que te idolatro no puedo mentirte / al contrario que los héroes homéricos yo he comido jibias / y huevas de maruca / yo he cortado la carne del pulpo con un chuchillo fino / para depositarla en los dientes de mi esposo y de mi hijo / querido mío / debes saber que yo alimento a mi familia siempre con ternura / debes saber que yo a los míos los agarro entre mis brazos y los calmo con un canto / debes saber que desde que tú me faltas con insistencia / desde que tan desmedidamente me faltas / no puedo dejar de suponerte mío / o de dibujarte dentro / o de significarte vínculo / como la plumbago auriculata es familia de la clavelina de mar / con ese pétalo a veces rosa y a veces blanco / colores iguales a las joyas deliciosas que también me regalaste / al comienzo del verano: / tu lengua / tu glande / tu inteligencia / el rastro primero del hematoma / nuestra carne en la vorágine»
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01 septiembre 2020
28 diciembre 2019
Relectura del poema "A mi amante regresando junto a su esposa".
Lorraine Sorlet
en un poema muy bonito de anne sexton
la poeta se llama a sí misma “acuarela” porque
su condición de “otra” la convierte en algo
“prescindible” en eso que se olvida algo “lavable”
en otro poema muy bonito de amalia bautista
la poeta denomina “carcelero” a “su otro”
o lo que es lo mismo se asume como presa
de una cárcel en la que mientras su esposo
da de comer a otras mujeres ella sólo puede
agarrarse al “celador” en un acto de “desespero”
son poemas muy bonitos como decía poemas
verdaderamente hermosos los de esas mujeres
a las que luna y yo leemos durante las vacaciones
de navidad en almería después de hacer el amor
con las luces encendidas aunque preocupados
cada uno por encontrar palabras mejores para
esos nuestros otros que no son lavables ni
prescindibles que no son trabajadores precarios
de ninguna prisión sino tal vez y sobre todo
los sujetos que iluminan este espejo frente
al que nos besamos deseándonos tanto
como los deseamos a ellos queriéndonos tanto
como queremos lo mejor para ellos ensayando
palabras tan tiernas como ternura precisamos
para nombrarlos “amigos” “confidentes”
“compañeros durante la excarcelación”
16 diciembre 2014
Padre (o cuando Clearblue vuelve a dar negativo).
Jessica Rowe
Lucy me pidió un poema para Shabby Doll House, la revista que dirige junto a Sarah Jean Alexander y, en este numero, Stacey Teague. Yo acepté pero tardé mucho tiempo en enviarle un poema. Decidí escribir algo nuevo, algo rápido, algo que yo estaba escribiendo, o rumiando, o qué sé yo, pero que vio su nacimiento en un vuelo de Madrid México City el día 24 de noviembre de 2014, o ya casi el 25, en la madrugada del cambio de horario, un día en que mi madre debería haber cumplido 42 años y un día en el que yo me lamentaba, otra y otra vez por esas pruebas de embarazo que se acumulan en la papelera de nuestro cuarto de baño. El otro día dije en Facebook que he escrito más después de México que en todo 2014 y es verdad. Ya sólo la idea de cruzar el océano me dio este pequeño texto que en Shabby Doll House aparece en una versión anterior, y traducido al inglés por el magnífico Luis Silva. He escrito más, y seguiré escribiendo, y creo que algo va a cambiar. No sé. No sé. Me encanta decir que no sé. Ya lo habéis visto.
PADRE (O CUANDO CLEARBLUE VUELVE A DAR NEGATIVO)
padre sale de casa con las ojeras
padre tiene asco y tiene náuseas
padre clava su polla en la vagina enferma
padre quiere un hijo con un nombre sencillo,
convencional
padre no sabe que madre gasta dinero en pruebas de
embarazo
que madre se mira al espejo y llora desconsolada
que madre tomaba drogas y teme la esterilidad
padre sabe que en ocasiones lo maternal es un
capricho
un obvio remedio a la muerte o una venganza de
vida
padre no sabe que madre escribe estas palabras
mientras cruza el océano hacia méxico
madre no sabe que mientras tanto padre se hace
pajas pensando en la vagina enferma
padre y madre se echan de menos y tienen ojeras y
tienen náuseas
padre y madre gastan todo el dinero que ahorran en
cócteles de penicilina
padre y madre no son padre y madre
padre y madre se aman hasta los huesos y te aman
hasta los huesos
padre y madre quieren que vengas
padre y madre tendrán asco y tendrán luto hasta
que no puedan nombrarte
15 noviembre 2014
Arrancaste estos dientes con un hilo.
Jessika Tarr
La semana pasada la fotógrafa Dara Scully estrenó el pequeño libro Dientes de leche, en el que un montón de poetas a las que admiro escribían sobre la infancia, lo salvaje de la mirada de los niños, y la animalidad de sus cuerpos crecientes. Daniela Camacho, Natalia Litvinova, Carmen Juan o Ruth Llana, entre otras tantas, ponían voz a esa infancia que tan atrás quedó, y a la que a veces queremos regresar, porque sólo significa refugio. Hace unos meses Scully me pidió un texto perteneciente al libro Pensamientos estériles, y yo le dije que sí. Sin embargo, un poco después, me di cuenta de que tenía que escribir algo nuevo. Últimamente he abandonado algo este blog (siento que si hablo sólo os contaré lo mismo, la misma pena, los mismos dolores, el mismo no saber), pero quiero compartir con vosotros este texto que me inspiró Dientes de leche, y que sin la oportunidad que la joven fotógrafa me brindó no habría podido ser escrito. La bonita antología digital la podéis leer aquí. Mi texto, os lo copio a continuación.
ARRANCASTE ESTOS DIENTES CON UN HILO
no me gusta
la leche
y eso no
quiere decir que no sea buena
Letitia Ilea
Aprendo lo que significa sarro cuando
aprendo lo que significa diente.
Mamá escondía mis incisivos entre sus
tesoros,
quería que el recuerdo de la infancia
mordiera al recuerdo del tiempo,
quería, quizá, que algún día yo los
encontrara tan tiernos y tan brillantes
como al principio. Aprendo lo que
significa basura cuando aprendo
lo que significa luto. Tiro entonces las
muelas, los colmillos,
las ridículas gotas de sangre seca que
aún huelen a empaste y a anestesia
en aquellas pequeñas cajas de madera que
guardaba en su cajón.
Me deshago de mis dientes. Me deshago del
recuerdo, lo tiro a la basura
porque lleva consigo palabras que no
quiero. Aprendo que ahora el sarro
se parece demasiado a las cenizas. Mi boca.
El sabor grisáceo de la
muerte. Mi boca. El sabor grisáceo de los
dientes blancos. Mi boca.
Me atraganto impaciente con su leche. La
bebo hasta que eructo o la bebo
hasta que lloro. Aprendo lo que significa
lágrima cuando aprendo
que ella se ha marchado y que mis manos y
mis ojos y mi infancia
fueron su mayor tesoro.
06 septiembre 2014
Puedo gastar todas mis vidas de Candy Crush hasta sentir al fin que he muerto. Que he muerto en el mundo mágico de los caramelos.
TENÍAS PURPURINA EN LOS DEDOS
Puedo abrazar al viejo frigorífico antes
de que se lo lleven.
Puedo escribir que tenías purpurina en
los dedos y que la purpurina que arde huele a cuento de hadas.
Puedo morder la cola al gato.
Puedo morder la barbilla a mi marido,
porque es mío, porque es mío y sabe a fruta.
Puedo llorar y decir que lloro, y no
sentir vergüenza de mis pómulos rosados.
Puedo ser cursi.
Puedo bailar desnuda con las ventanas
abiertas.
Puedo pintarme las uñas cada una de un
color.
Puedo limpiar la casa sólo una vez a la
semana.
Puedo negarme a leer las noticias.
Puedo negarme a escuchar los aviones.
Puedo negarme a alimentar a los mosquitos
con mi sangre espesa, llena de babas.
Puedo inventar una canción de cuna para
los niños sordos, sólo hace falta voz, sólo hace falta un cuello alargado en el
que podamos retumbar.
Puedo decir que estamos asustados.
Puedo decir que el hambre es un invento
de nuestros dientes para no sentirse tan solos.
Puedo escribir mil veces la palabra
cáncer, porque el cáncer se reproduce mil veces. Es un asesino incesante, y yo
también soy una asesina incesante, y juro que me voy a vengar.
Puedo soñar que beso a un poeta
inventado.
Puedo soñar que soy una gota de lluvia
ácida.
Puedo gastar todas mis vidas de Candy
Crush hasta sentir al fin que he muerto. Que he muerto en el mundo mágico de
los caramelos.
Puedo dejar el gas abierto.
Puedo encender todas las velas.
Puedo tentar a las catástrofes
domésticas, o cortarme un dedo, o cortarme un pezón, o cortarme un cabello y
después comerme todos mis restos.
Puedo querer un bebé.
Puedo desear un bebé.
Puedo amar la estúpida y entrañable idea
de ansiar un bebé con todas mis entrañas.
Puedo hacer el amor conmigo misma.
Puedo preñarme con amor a mí misma.
Puedo decir yo, yo, yo, yo, yo, yo y yo,
y sin embargo estar aquí sola.
Puedo respirar bajo el agua.
Puedo entretenerme con cualquier mosca.
Puedo coleccionar fotografías de mi madre
y pegar su rostro pálido en las alas de una paloma.
Puedo volar.
Puedo volar.
Puedo prender fuego a todo cuando me plazca.
El aire aquí huele a polvo de hadas.
Ya no hay purpurina.
Ya no hay destellos.
Abrazo a la nevera vieja.
Ya no queda cuerpo.
***
14 noviembre 2013
De cuando maté a Michel Houellebecq por error.
Gracias 89plus. Gracias Sam. Primero mato a Houellebecq, luego tengo un gallito, luego pronuncio mal esto y lo otro e incluso hay una lágrima. Pero aquí está la lectura. Y eso. Gracias.
03 septiembre 2013
Mi cadáver (sigue) dentro.
Ayer las editoras de Dollfeeder (revista de no ficción desde el futuro) anunciaron la publicación de su primer número (puede leerse aquí). Ha sido un placer colaborar con ellas y agradezco enormemente la labor de traducción de Sarah Viren. El texto con el que colaboro, titulado "Mi abuela dice hay que comer bien y entonces abre una nevera con mi cadáver dentro" pertenece al proyecto literario que estoy gestando y del que ya os he hablado varias veces por aquí. El poema surgió de una cita de Ted Hughes que podéis ver en este link. Es curioso lo poco que he escrito y lo mucho que he dudado desde entonces. A veces creo que Los estómagos no avanza e intuyo que será un libro muy breve, pues ahora son otros (y muchos, y variados) los temas que me aturden y que me invaden. Quizá necesite descansar, ya no lo sé. A veces reconocer que uno no puede escribir se convierte en la medicina perfecta para volver a arrancar esa escritura... Con todo, en Dollfeeder os muestro un cadáver que, como veis, sigue muy dentro.
28 mayo 2013
El templo de los perros.
Hace unos meses estuve en Almería leyendo poemas nuevos en el Mirador de las Mariposas. Poemas que pertenecen a mi nuevo proyecto en marcha y que aún necesitan tiempo y corrección. De todos los que leí decidí descartar uno en la última revisión del manuscrito. Lo eliminé del poemario porque me parecía demasiado personal, plagado de referencias que sólo un lector muy familiar podría comprender, pero que en aquel momento, en Almería, sí tenía sentido que fuera recitado.
Hoy he decidido recuperar el texto porque lo necesito. Porque un gran amigo (que sí lo hubiera entendido) se ha ido de este mundo, y es la única manera que tengo de decirle adiós. Seguramente no lo conozcáis, pero él me acompañó en momentos decisivos de mi vida, como por ejemplo aquella tarde de Capileira de 2004 en la que comencé mi primer diario...
El pequeño texto, pues, se lo dedico a él, Drac, pero también a Laia, Ángel y Teresa, con un fuerte abrazo.
EL
FALSO ENTIERRO DE LULA
Podría
escribir un bello poema anunciando que “he visto los ojos de la
muerte y eran hermosos” pero todos sabríamos que miento. No más
poemas nocturnos, no más odas a la muerte de Robin, a la muerte de
Harpo, a la muerte de Sansón, no más. Podría también aseguraros
que he visto los ojos de la vida y se parecían tanto a la muerte que
ya no supe a qué mascota pertenecían. Qué oraciones tan largas
para unos cuerpos tan pequeños. Qué funerales tan tibios para unos
seres vulgares. Cómo se pavonea el poeta ante las tumbas. Cuánto
nos miente.
17 mayo 2013
Mala sangre: un poema o un cuento.
Unas notas a propósito del fin del mundo, pertenecientes a La tumba del marinero, que podéis leer pinchando aquí gracias a la generosidad de El Boomeran(g) y, como siempre, a mis queridas editoras de La Bella Varsovia.
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14 marzo 2013
Museum of Cancers.
Evan Bender
Posiblemente La tumba del marinero esté saliendo de imprenta en estos momentos. O quizá aún se estén pegando los pliegos. O quizá, quién sabe, ese libro en realidad no exista. Lo que sí sé es que uno de los textos que lo componen, Museo de cánceres, ha sido publicado en la revista canadiense Shabby Doll House, gracias a la generosidad de su directora Lucy K. Shaw, así como de Evan Bender, ilustrador, y Kevin Cole, quien tradujo el poema para esta ocasión. Es un placer estar en este número de primavera con textos tan chulos como los de Sophie Collins, Jacob Steimberg, Heiko Julien, Michael Inscoe o Sarah Jean Alexander, entre otros. Museo de cánceres lo escribí hace un poco más de un año. Quizá sea uno de los últimos textos que añadí al libro. Y bueno. Aquí os copio la versión en español...
***
Museo de Cánceres
(Por
eso amputarán tus pies. Por eso sellarán tus ojos con trozos de
mapas antiguos. Por eso pronunciarán tu nombre en celebración del
páncreas. ¿Comprendes? Por eso el útero es más oscuro -intestino
y córnea-. Por eso amputarán el rezo. ¿Comprendes?)
-Luna
Miguel Santos: viva / cáncer de azúcar
-Ana
Santos Payán: viva / cáncer de mamá
-Pedro
Miguel Tomás: vivo /cáncer de salud
-Chus
Tomás: viva /cáncer de paciencia
-Pedro
Miguel: muerto / cáncer de abuelo
-Mercedes
Payán: viva / cáncer de soledad
-Manolo
Santos: vivo /cáncer de familia
-José
Ángel Valente: muerto / cáncer de luz
-Roberto
Bolaño: muerto /cáncer de probabilidades
-David
Foster Wallace: muerto /cáncer económico
-Marcel
Schwob: muerto /cáncer de sífilis
-Antonio
J. Rodríguez: vivo /cáncer de Europa
(Por
eso me duele, ¿sabes? Por eso me duele la sangre: porque está
fuera. Y dentro no duele y fuera mata. Y dentro no daña y fuera
asusta. Qué intensa la sangre. Qué peligrosa. Por eso me duele,
¿entiendes? ¿Lo entiendes?)
-Daniel
Clowes: vivo /cáncer fantasma
-Clarice
Lispector: muerta /cáncer de audacia
-Alejandra
Pizarnik: muerta /cáncer de jaula
-Miguel
Hernández: muerto /cáncer de luna
-Jorge
Luis Borges: muerto /cáncer de viuda
-Michel
Houellebecq: vivo/ cáncer de pene
(Por
eso no existo. ¿Ya te marchas? Por eso al curarnos todos nos
fugamos. ¿Quién se queda? O peor. ¿Dónde?)
-Antonin
Artaud: muerto /cáncer de loco
-TS
Eliot: muerto /cáncer fenicio
-Eduardo
Cirlot: muerto / cáncer de Astarté
-Édmond
Jabés: muerto /cáncer de Egipto
-Antonio
Machado: muerto /cáncer de Leonor
-Vladimir
Nabokov: muerto /cáncer de fuego de cáncer de entrañas
-Thomas
Pynchon: vivo/ cáncer de rostro
-Sharon
Olds: viva /cáncer de satanás
-Dorothea
Lasky: viva /cáncer de leche
-Virgina
Woolf: muerta / cáncer de agua
(Por
eso me ahogo. Por eso no entiendo el amor. Por eso no caigo enferma.
Por eso sólo enfermo. ¿Sabes? Sólo enfermo.)
-Charles
Baudelaire: muerto /cáncer de feo
-Arthur
Rimbaud: muerto /cáncer de elefante
-Paul
Valéry: muerto /cáncer marino
-Joyce
Mansour: muerta /cáncer de mujer
-Paul
Élouard: muerto /cáncer azul
-Lysiane
Rakotoson: viva /cáncer de nieve
(Por
eso estas manchas. Y esta piel. Como una cicatriz eterna extendida y
blanca, mi piel es cicatriz, mi piel es el cordón umbilical entre la
lengua y las axilas. Por eso estas manchas rojas. Por eso estas
manchas negras. Por eso el olor a fruta: la lengua, las axilas)
-Emily
Dickinson: muerta /cáncer de coño
-Anne
Sexton: muerta /cáncer de coño
-Anna
Ajmátova: muerta /cáncer de coño
-Sylvia
Plath: muerta /cáncer de coño
-Marina
Tsvetáieva: muerta /cáncer de coño
-Javier
Marías: vivo /cáncer pesado
-Enrique
Vila-Matas: vivo /cáncer de Enrique Vila-Matas
-Gonzalo
Torné: vivo /cáncer espía
-Rodrigo
Fresán: vivo /cáncer inquietante
-Tao
Lin vivo /cáncer MDMA
-Ben
Brooks: vivo / cáncer ciervo
-Unai
Velasco: vivo /cáncer 1990
(Por
eso vomitaba, ¿lo entiendes? Por eso la bulimia de aquellos meses
intentando adelgazar para dar pena, intentando enfermedades
impregnadas de no sé qué. Intentando la literatura. Por eso
vomitaba, ¿te acuerdas?)
-Ana
Santos Payán: viva /
-Ana
Santos Payán: viva /
-Ana
Santos Payán: está viva /
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Steve Roggenbuck,
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09 marzo 2013
The morning that God abandoned his throne.
Betty Blue
Hace unas semanas Robert
Duncan Gray, el editor de Housefire Books, me propuso un reto: él me
mandaba dos documentos secretos y yo escribía un poema inspirado en
ellos. Me encantó la idea, así que acepté, llamé a Jeremy Spencer
(editor y traductor de mi Bluebird and Other Tattoos) para que me
ayudara con la versión inglesa del poema y me puse manos a la obra.
Ahora leo el texto
publicado aquí y sólo pienso en los días en los que está escrito:
antes de la mudanza, mientras ultimaba la traducción de Tracy K.
Smith, cuidaba de un marido enfermo, y el Papa anunciaba que nos
abandonaba. Para mí no es exactamente un poema, sino una pieza más
de ese “a modo de diario” que a veces puebla estas páginas... y
aunque originalmente no lo hice, hoy se lo dedico a mi padre. Él
sabe por qué.
The best was having nothing. No hope. No name in the throat.
And finding the breath in you, the body, to ask.
Tracy K. Smith
I
Primero nos quisimos con alientos negros.
Entregábamos nuestras lenguas
al hedor de la mañana,
Primero nos quisimos con alientos negros.
Entregábamos nuestras lenguas
al hedor de la mañana,
entregábamos.
II
El camión de la basura corrigió el olor
apartando de nosotros cada bolsa
de ropa vieja, cada cremallera,
El camión de la basura corrigió el olor
apartando de nosotros cada bolsa
de ropa vieja, cada cremallera,
cada tacón.
III
Después: el desayuno. Grillos acomodados
en la garganta de un periquito
en la garganta de cuántas gaviotas
Después: el desayuno. Grillos acomodados
en la garganta de un periquito
en la garganta de cuántas gaviotas
furiosas.
IV
No sabes qué es la envidia
pero sabes qué es la muerte.
No sabes qué es la envidia,
No sabes qué es la envidia
pero sabes qué es la muerte.
No sabes qué es la envidia,
o viceversa.
V
El trabajo y las palabras, cuatro
tristes mariposas. El llanto porque
no pagan, cuatro tristes canciones.
El trabajo y las palabras, cuatro
tristes mariposas. El llanto porque
no pagan, cuatro tristes canciones.
¿Quién las tararea?
VI
Europa envenenada de globos.
Es un virus que se extiende
y nos convierte en animales.
Es un virus que se extiende
y nos convierte en animales.
Se parece a la galaxia.
VII
No entiendo lo que cuenta Dennis.
No entiendo lo que cuenta Tracy.
No entiendo lo que cuenta Sylvia.
No entiendo lo que cuenta Dennis.
No entiendo lo que cuenta Tracy.
No entiendo lo que cuenta Sylvia.
No entiendo mi adicción a qué.
VIII
Comemos y dormimos largas siestas.
Otra botella de vino. Otro cigarro
para afrontar la tarde. Para salir
Comemos y dormimos largas siestas.
Otra botella de vino. Otro cigarro
para afrontar la tarde. Para salir
de ti.
IX
Las vacas hacen muuuu.
Los salmones: chop chop chop.
El amor siempre nos dice:
Las vacas hacen muuuu.
Los salmones: chop chop chop.
El amor siempre nos dice:
hahahahaha.
X
Por último, en la cama, animales olorosos.
Por último, en la cama, mareados por la droga.
Por último, en la cama, rezamos al Señor:
Por último, en la cama, animales olorosos.
Por último, en la cama, mareados por la droga.
Por último, en la cama, rezamos al Señor:
que esta noche, por favor, no me
despierte sin manta.
01 febrero 2013
'La jungla', un poema.
Hace unos meses os copié un fragmento de un texto en el que estaba trabajando. Hoy ese mismo texto aparece completo en la genial Revista Kokoro, dedicada esta vez al tema del Animal, y en donde colaboran poetas a los que admiro mucho. El poema se titula "La jungla" en homenaje a Upton Sinclair. También es una especie de homenaje a un poema de Ingeborg Bachmann en Invocación a la Osa Mayor. Si queréis leerlo sólo tenéis que pinchar aquí. Gracias.
07 noviembre 2012
Nicholas Hughes dijo: maté a una cucaracha en el portal y me acordé de mi madre.
Ilustración de Laura San Román
[...]
El
cáncer es un alimento orgánico y sano. El cáncer es el nombre de mi tribu. Nos
pintamos la cara con sangre de cáncer. Nos pintamos la cara con sangre de
cucaracha. De alas de cucaracha. De alas de mariposa negra: todo concuerda.
Ahí.
Ahí
resiste su cuerpo blanquecino y caliente. Exige precisión pero no acierta.
Exige luz pero no brilla. Exige peso pero sus tetas son pequeñas: allí crecí.
Allí.
Tendrás
hijos y morirán.
Allí.
[...]
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