29 noviembre 2011

Ben Brooks: un Holden Caulfield más bello, más cerdo y más listo.



Cuanto más me mojo mas consciente soy. Consciente de que estoy vivo. Tabitha Mowai, no. Margaret Clamwell, no. Tengo las mejillas entumecidas y sonrosadas. Las de Tabitha estarán pálidas y acartonadas. Me pregunto si a los muertos les saldrán moratones si les das un puñetazo. Me muerdo el brazo alrededor de la muñeca y me dejo una marca a modo de reloj. Duele porque estoy vivo, todo esto resulta muy desconcertante pero sé que aún me esperan muchas cosas, toda una vida. A Tabitha Mowai, no. Eso es aún mas triste que los fetiches de la anorexia o que la pedofilia o que la gente que llora porque se siente culpable por ver vídeos porno de alguien que se ha suicidado.
Ben Brooks


26 noviembre 2011

El puto barrio.






Estoy bien aunque podría ser distinto.
Escogí vivir en un barrió tranquilo
donde la emoción sólo la ponga yo;
donde cada avance que haga sea una celebración.
The Secret Society
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22 noviembre 2011

Ante los síntomas los médicos recomiendan NO consultar la Wikipedia.


Los libros antiguos parecen regalos. Hay que abrirlos, poco a poco, con cuchillos plateados de pescado. Los libros antiguos de poemas se esconden, se cierran, se pudren. Dentro de sus páginas hay versos invisibles  y algunos nunca se leerán y algunos nunca serán llorados. Leo A imagen y semejanza de Ana María Moix.  Leo y no leo: sus pieles se cerraron para mí.  Leo y no leo: ¿por qué romper su olor eterno? Leo y no leo: el poema es la Nueva Navidad y hace tiempo que dejé de creer en los fantasmas.

Los libros antiguos parecen regalos. Cuando el frío llega su presente se nos impone como un Cristo. Su trago se nos congela como un antiguo amor. Y no sé qué diagnóstico o qué palabra.  No sé qué tarjeta, qué nieve,  qué delicia en la celebración del miedo.

Abro mis regalos con una guadaña plateada. Como si el cáncer fuera la Nueva Navidad. Como si el tiempo doliera más aquí que en la mente. Como si todos los poemas. Como si todos los monstruos.

Los libros antiguos parecen regalos. Están hechos a imagen y semejanza de la pena.  Leo y no leo: aquí el síntoma y allá la tragedia. Leo y no leo: tu cara lisa, tus labios lisos, tus palmas lisas, tu diarrea.  Leo y no leo: como si el cáncer fuera la Nueva Navidad y no quedara ni adiós, ni aire, ni tampoco presente. 

21 noviembre 2011

Fatuum: la enfermedad que confirma la regla.

Jeje, ¿pero cómo no lo sabes?, eso no se llama cabecero, niño, eso se llama lápida.
Juan Andrés García Román

No. Sólo a ratos. Sólo una pastilla. Pastilla en tu vagina. Pastilla en tú tú tú en tú para tú, tú tú tururur. Pastilla en ti en tu útero en tu mirada en tu pelo pastilla en tu ojo pastilla en tam tam tam. Pastilla moi. Pastilla toi. Pastilla tumba.
Pastilla adoro.
Pastilla há. 

19 noviembre 2011

Resumir esta ciudad, o resumir los últimos meses, o resumir Sailor's Grave, o decir, por fin, lo que ocurrió aquel domingo en Ordino, cuando cumplí veintiún años.



Yo te pertenezco y tú me perteneces
pero decir eso ya nos aleja: el amor es demasiado real
para la existencia.
Unai Velasco

Ser fiel es fingir que el tiempo no existe
Ernesto Castro



Importa la verborrea. La amplitud. El rezo único o qué hay detrás.

Detrás no hay nada
simplemente
no hay cadáver o canción
que sacie
nada
que sacie
mis ganas de pan.
Mis ganas de migajas de pan.
Mis ganas de mil migajas de pan.
Mis ganas de mil migajas mintiendo detrás.

Importa la verborrea,
el olor a aceite por las mañanas
con las manos rozadas y el pelo así.

Así,
como un corazón de vaca que sabe a cerdo.

Y me han arrebatado las libélulas, me han arrebatado
la amistad de otro tiempo
me han arrebatado mis ganas de miles de millones
de migajas de pan:
de ahí que llore ampliamente.
De ahí tu sonrisa amplia.
De ahí que elija tu sonrisa entre miles de migajas
fermentadas
(¿fermentadas?)
en los ojos de los hombres imposibles.

Importa la verborrea. Importan los motivos:
por qué tú y no
él.
¿?
Por qué tú y no
yo.
¿?
Por qué tú y no los dichosos
dichosos
dichosos insectos.
¿?

Porque tú estás aquí.
Me perdonaste y detrás de tu perdón no hay nada oculto.
Detrás de tu rezo no hay maldad.
No hay agravio.
No hay tumbaestaesmitumba.
Esta es mi amplia tumba y tú escribiste
su epitafio.
No hay cadáver.
No hay tumba.

Importa la verborrea del amor cuando la paz
irrumpe.
Sádica paz:
importa.

Porque tú estás aquí.

Porque siempre has estado aquí.

18 noviembre 2011

Selección De Posts Inéditos De Un Empleado Mexicano En Panda Express, por Megan Boyle



Me ha llegado, recién salido de la imprenta, el libro de Megan Boyle, escritora norteamericana, bellísima y majísima a quien tuve el placer de conocer este verano en Madrid durante su visita a nuestro país junto a Tao Lin. Textos delirantes, poemas muy punkis, comida rápida, sexo y literatura. Aquí no existe Panda Express, pero qué hambre. Qué hambre. Qué hambre de más leyendo a Megan. Gracias mil, a ella, por su confianza en mi enrojecido rostro. 

Aquí os dejo un poema suyo que traduje el año pasado para Estaban locos y que también pertenece a este libro:

ELEVADO AUTOESTIMA POR CULPA DEL CONSUMO DE ALCOHOL

quiero ir al gimnasio
y creer que las máquinas de pesas son baterías
y tocar el solo de batería más largo en ellas
todo el mundo dejará de hacer ejercicio
para mirarme
poco a poco, se reunirán en torno a mí
la gente asentirá con la cabeza
y se gritarán los unos a los otros
“¿qué está haciendo esa?”
“no lo sé, pero me gusta”
(Megan Boyle, trad por LM)