09 septiembre 2011

Día temático 2: las fosas nasales de Frédéric Beigbeder.



Este recuerdo me volvió a la memoria espontáneamente: basta con estar en prisión para que la infancia emerja a la superficie. Quizá lo que tomaba por amnesia no era más que libertad.
Frédéric Beigbeder

Lectura ininterrumpida. Sexo. Decapitación. Farlopa e infancia. Se acaban las vacaciones. ¿Comienza qué?
Ayer Michel.
Hoy Frédéric.
Mañana Sol. 

08 septiembre 2011

Día temático 1: las flores de Michel Houellebecq.


Los niños dibujan monstruos sanguinarios, insignias nazis y aviones de caza (o, los más adelantados, coños y pollas), rara vez flores.
Jed ignoraba entonces, al igual que Vanessa, que las flores sólo son órganos sexuales, vaginas abrigadas que adornan la superficie del mundo, entregadas a la lubricidad de los insectos.
Michel Houellebecq

Soñé que arrancaba todas las flores del mapa para luego volverlas a plantar en mis muslos o en esta otra piel que guardo 
(rojiza, tonta, algo deshecha). 

04 septiembre 2011

Piedras blancas duro lluvia pis.

También exijo crueldad. O echar de menos alguna palabra cotidiana. Que ya no es cotidiana. Que ya no es palabra. Tomando nota de cada persona que te hace daño para vengar tú el esputo, para ser cruel. Las voces débiles. Cómo detestas las voces débiles. Cuánto amas lo que te agita. Volverán los reinos blancos. Corregir tu propio idioma. O todos esos sueños metidos en imprenta. Porque también exijo histeria, para mí, histeria. Tengo piedras en la nariz porque soy frágil. Adiós maldad. Adiós a quienes que se duelen por dolerse. Me despido de ti: tonta tristeza.

01 septiembre 2011

Sexo pegajoso aquí.


muchas películas comienzan con un funeral
es necesario comenzar por algo,
y no hay mejor comienzo que una muerte
Mara Malanova
(Trad. Marta Rebón, este mes en Quimera)


Discúlpenme, pero voy a seguir hablando e mí, que soy mi desconocido, y al escribir me sorprendo un poco porque he descubierto que tengo un destino. Quién no se ha preguntado: ¿soy un monstruo o esto es ser una persona?
Clarice Lispector

Releo ciertas cosas y lo digo abiertamente: me parezco a esa voz. Releo ciertos pensamientos y lo digo abiertamente: claro que me parezco a esa voz. Comprendo la soledad de estar sola (¿?) pero reniego de mi envoltorio: no pertenezco a este silencio. Porque conocer una ciudad, habitar una ciudad, descubrir una ciudad no es saber mirarla sino adivinar cómo hacer el amor en ella. Cariño, estamos sudando. Cariño. La ciudad quema en mis músculos amoratados: cerveza para el cuerpo, cerveza para los pájaros. Ahora todo el mundo habla de pájaros. Ahora todo el mundo suda pájaros que se quedan atrapados entre los pliegues de sus axilas. Qué calor. Qué puto calor. Soy un monstruo delicado que no quiere menstruar.