20 enero 2010

Cunnilingus.


Te quejas de que en mis poemas nunca menciono tu lengua. Te quejas y te entiendo. Te quejas y te entiendo porque yo también sufrí cuando alguno de estos versos pasó desapercibido, y eso que yo también les dedico tiempo y alma. Y eso que los dos sabemos lamer el borde de la palabra.

7 comentarios:

Marilyn Gould dijo...

qué sexy

Más claro, agua dijo...

No digas nada. Que las palabras no borren la sonrisa esculpida en tu cara.

No digas nada y dame quince minutos para acercarme a un fotomatón, hacerme cuatro fotografías, rellenar los impresos necesarios y solicitar la nacionalidad en tu boca.

No digas nada. Que la lengua es algo más que un idioma y yo estoy harto de himnos y banderas y falto de besos y caricias...

Julio Blez dijo...

No somos tan importantes como para hacer que un verso pase desapercibido.

Quizás ellos si podrían decirlo de nosotros. De echo pueden, mira este:

"No estás".

Media Verónica dijo...

lamer el borde de la misma palabra por sitios distintos hasta desgastarla y encontrarse

periferia uber alles dijo...

o las palabras que lamen bordes (de realidad)

rosso dijo...

comentarios lamidos

Leonardo dijo...

me gustó.
saludo