28 diciembre 2019

Relectura del poema "A mi amante regresando junto a su esposa".




Lorraine Sorlet

en un poema muy bonito de anne sexton
la poeta se llama a sí misma “acuarela” porque
su condición de “otra” la convierte en algo
“prescindible” en eso que se olvida algo “lavable”
en otro poema muy bonito de amalia bautista
la poeta denomina “carcelero” a “su otro”
o lo que es lo mismo se asume como presa
de una cárcel en la que mientras su esposo
da de comer a otras mujeres ella sólo puede
agarrarse al “celador” en un acto de “desespero”
son poemas muy bonitos como decía poemas
verdaderamente hermosos los de esas mujeres
a las que luna y yo leemos durante las vacaciones
de navidad en almería después de hacer el amor
con las luces encendidas aunque preocupados
cada uno por encontrar palabras mejores para
esos nuestros otros que no son lavables ni
prescindibles que no son trabajadores precarios
de ninguna prisión sino tal vez y sobre todo
los sujetos que iluminan este espejo frente
al que nos besamos deseándonos tanto
como los deseamos a ellos queriéndonos tanto
como queremos lo mejor para ellos ensayando
palabras tan tiernas como ternura precisamos
para nombrarlos “amigos” “confidentes”
“compañeros durante la excarcelación”

28 octubre 2019

Te he comprado un libro de Emily Dickinson en Shakespeare and Co.



quiero pensar que la vida es
hermosa pero no tengo tanta imaginación
como para certificarlo es decir
sí puedo imaginar claro que
puedo dibujar con mis ojos historias
que no han sucedido sentimientos que
nunca aprendí pero que ahora florecen
de entre mis dientes o de entre
mi ansiedad quiero pensar deseo decir
prometo admitir que soy feliz
pero no tengo tanta imaginación
como para proclamarlo qué verbo tan
feo proclamar qué nefasto verbo
imaginar qué diente tan doloroso
el tuyo en mi memoria el mío
en tu paciencia

12 octubre 2019

Mamá te ha comprado una bañera de Ikea.


Magali Cazo


el niño ya es demasiado grande
para esa bañerita de bebé
por la que asoman sus pies y dice
que son cangrejos
su ruido de animales de plástico
contra el azulejo
es la única paz que conoces
qué rubio es
qué hermoso que su cabeza
no se parezca a la tuya
ni la mía qué hermoso que su
cabeza pueda existir
más allá de nosotros
y de esta vergüenza larga
que se te enreda y quiebra
de la raíz a las puntas del amor
a la extrañeza