
Como sabéis, en diciembre de 2010 abrí el blog Tenían veinte años y estaban locos en donde más de cien poetas de todo el mundo han ido publicando sus poemas. Poetas nacidos entre 1983 y 1998. Poetas extranjeros como Tao Lin, Marco Aragno, Lysiane Rakotoson, Karen Valledares, Amanda Jayne, Steve Roggenbuck, David Meza, Ellen Kennedy, Natalia Litvinova, David Teles Pereira, James Duncan, Cassandra Troyan, Lucas Ruppel, Kat Dixon, Richard Chiem, Agostina Ciccone, Annie Katchinska, Ana Carolina Quiñonez, Maria Borio, Yax-Kin Melchy, Antonina Semenets... Y poetas españoles. Antes de abrir el blog, llamé a Elena Medel, editora de La Bella Varsovia, para proponer un libro que, bien hecho, podría ser genial. El libro también se llamaría Tenían veinte años y estaban locos y consistiría en una antología de 27 poetas españoles menores de 27 años. La lista varió mucho desde la primera propuesta que apenas contaba con diez nombres. El blog me sirvió para conocer a muchos autores muy desconocidos en aquel entonces, pero muy buenos, que merecían sin duda ser leídos y publicados. En primavera escribimos a estos autores y les propusimos aparecer en el libro-analógico de La Bella Varsovia. Llamamos a Betty Blue para la portada y terminé un prólogo del que a continuación os colgaré un pequeño fragmento que aparece en la contraportada del libro. La elección de los nombres la tuvimos clara casi desde el primer momento aunque ha sido difícil dejar algunos nombres fuera, sin embargo creemos que estos 27 autores suponen una buena representación de lo que están haciendo los poetas más jóvenes de nuestro país. Hay voces muy distintas, inquietudes muy distintas y trayectorias muy distintas en esta lista. El libro saldrá con la rentrée, hacia finales de septiembre/principios de octubre. De momento aquí os mostramos un pequeño adelanto con el nombre de los autores, la portada definitiva de Betty Blue y toda nuestra ilusión. Fuck Yeah.
Autores:
Alberto Acerete (1987, Zaragoza)
Cristian Alcaraz (1990, Málaga)
Bárbara Butragueño (1985, Madrid)
Laura Casielles (1986, Pola de Siero)
Ernesto Castro (1990, Madrid)
Cristina Fernández Recasens (1984, Blanes)
David Leo García (1988, Málaga)
Berta García Faet (1988, Valencia)
Javier Gato (1987, Sevilla)
Álvaro Guijarro (1990, Madrid)
Alberto Guirao (1989, Madrid)
Ruth Llana (1990, Pola de Siero)
Odile L'Autremonde (1992, Madrid)
María M. Bautista (1990, Madrid)
Constantino Molina (1985, Albacete)
Enrique Morales (1991, Almería)
Raúl E. Narbón (1987, Valencia)
Sara R. Gallardo (1989, Ponferrada)
Judit del Río. (1991, Segovia)
Marina Ramón-Borja (1989, Roquetas de Mar)
Eba Reiro (1990, Ourense)
Emily Roberts (1991, Ávila)
Laura Rosal (1988, Jerez de la Frontera)
Miguel Rual (1992, Oviedo)
María Salvador (1986, Granada)
Ángel de la Torre (1991, Lucena)
Unai Velasco (1986, Barcelona)
Algo sobre Tenían veinte años y estaban locos:
En aquel tiempo ellos tenían veinte años y estaban locos. Los había brutos, salvajes: Marina Ramón-Borja y Judit del Río, con sangre entre las piernas y los sesos dulces... Los había surrealistas: Enrique Morales, que hablaba desde el desierto, o Álvaro Guijarro, que saltaba y reía, y saltaba... Los había infantilmente crueles: Emily Roberts, Sara R. Gallardo u Odile L'Autremonde, que tenían la sonrisa de las lolitas diabólicas hablando de sus sentimientos y de sus cuerpos puros... Los había que jugaban con las palabras: Cristina Fernández Recasens y Eba Reiro, saltando juntas su particular rayuela... También había quien prefería la experiencia, la descripción exacta del momento: Alberto Acerete, Miguel Rual o Cristian Alcaraz... Quien prefería la concisión, la suavidad, el canto: Laura Rosal, Raúl E. Narbón, Bárbara Butragueño... Quien prefería el cerebro, el hablábláblá fluido y deslumbrante: David Leo García, Ernesto Castro, Ángel de la Torre... Había quien reivindicaba: Alberto Guirao... Había quien, por la palabra, se hacía superhéroe: Unai Velasco... Había quien conocía la música y, a su manera, reconstruyó lo clásico: María M. Bautista, Javier Gato... Los había, sí, que rerían: Constantino Molina.... Los había, sí, que volaban: Laura Casielles, María Salvador... Los había, en este libro, que sabían construir: Ruth Llana... Y los había (en este libro, sí, sí, en este manicomio joven, lúcido y lírico) que nunca rezaban: Berta García Faet... Eran veintisiete poetas menores de veintisiete años que irrumpieron en la poesía regenerando con sus versos e invocando tiempos nuevos. Porque en este tiempo difícil para la juventud, minado por el desconcierto y la indignación, sólo la Literatura y Su Literatura pudo traer un poco de esperanza. Eran poetas. Eran hermosos. Estaban locos.
L.M