Tenían veinte años y estaban locos crece día a día: algunas de las últimas aportaciones han supuesto grandes sorpresas o descubrimientos: los poemas
vagina de Casandra Troyan, las "implosiones" de Anna Gual, o los destellos de la puertorriqueña
Amanda Jayne (amiga de mi amiga Emily) cuya belleza personal y literaria no tiene límites.
Sin embargo hoy he venido a hablar de otra autora de la antología. Una autora mujer y espejo. Mujer y nada. Nada. Una autora sin sexo. Pues de su poesía se adivina lo angelical, lo níveo, lo natural, lo puro de un género sin género: vengo a hablar de una poeta que describe las cosas tal y como son ¿el sol? Azul. ¿La lluvia? Espesa. ¿El amor? Un guerrero muerto. ¿Las mañanas? Esa muerte. ¿La juventud? Nada. ¿Nada? Nada.
Lysiane Rakotoson es esa autora. Poeta parisina nacida en 1987. Crítica literaria en alguna revista francesa y autora de un interesante blog en el que nos da la posibilidad de conocer a muchos de los autores que aquí, a nuestro país, nunca llegarán. Hace poco traduje un pequeño poema de Ophélie Jaësan. Os dije en ese post que no conocía nada de poesía francesa contemporánea: mentí. Lysiane existe, y existe demasiado, pues aquí, sobre mis piernas, tengo ese libro azul que aún huele a nuevo. Une neige et des baisers exacts (Cheyne, 2010) es el primer y único libro de esta autora. Lo publicó gracias al conocido Prix de la Vocation, mediante el cual se han dado a conocer otros autores como la propia Ophélie, Samuel Rochery o la famosa Linda Maria Baros.
Une neige et des baisers exacts es eso: una serie de fríos besos, de abrazos congelados y neblinas grises. Hay una obsesión muy fuerte por el alba, el sol, el ser amado casi siempre fuera de escena... Poemas breves. Delgados. Afilados. Poemas que buscan la sonoridad, la repetición, los juegos de palabras no aptos para quienes tenemos una mala pronunciación de ese idioma que nos llena de sangre la garganta: un profil fréquenté/ par ma bouche/ file un passage/ de page/ à/ page... Creo que voy a intentar traducir el libro entero. No me presenta muchas dificultades (excepto algunas expresiones imposibles). Creo que su lírica, su entusiasmo y su mundo merecen ser mostrados. Aquí os dejo algunos versos de la primera parte del libro. El último aparece en Estaban locos. I'm in love.
Primera inspiración del frío —
Quemadura de humo contra la laringe —
Las plumas de los pulmones se abren
ligeras
se concentran
en una afilada sacudida de alas rojas.
****
Rocío alimonado sobre los párpados,
la frescura se esparce en mi pecho,
tenemos los ojos desplumados de todo este gris,
de estas ruedas de tiempo, de estas huellas llenas de arena
a las que en vano arrojamos
carretillas de signos y de poemas.
****
Mi único testamento es la caricia de mi mano
en tu vientre o cada mordisco dado a la fruta
y a las piedras. No puedo hacer nada más
que perseguirte en este canto, inventarte,
propagar en lo profundo de mis mañanas
la quemadura creciente que me atraviesa,
transformarme al mismo tiempo en cuerpo
conductor —
Porque el amor es una gloria invencible y
terca —
y tu boca se clava en mí como los barrotes
negros del mediodía.
Lysiane Rakotoson
(de Une neige et les baisers exacts,
traducido del francés por Luna Miguel)