He intentado crear sonidos que lleguen a tus venas. Las de plástico que no supiste ponerte. Torcidas al fondo del cuello, sin pelo, todo cortado de raíz. Y sé que cuando huyas no te acordarás de mí, pensarás en otros mundos más altos y felices. Ten cuidado con los villanos, amiga. Hay muchos pájaros grandes comiendo mariposas.
Intenté ser el bello fantasma, la joven amante moribunda, la que da vueltas -celle qui tourne, celle qui tourne-, fui también pequeña y extraña, bajita, alta, Monelle.
Ahora me encuentro con las olas de Aguamarga o las piedras de Cabo de Gata y me recuerdan que en realidad no soy nada.