10 septiembre 2009

No dejes que los niños lean a Bukowski.





Porque les va a salir sarpullido y barba. Y granos por toda la cara. Y botellas de vino por la boca. Y pájaros azules por el sexo. Y libros quemados en las manos. Y máquinas de escribir en el corazón.

12 comentarios:

  1. Y entenderán, en toda su amplitud, lo que es la libertad. Esa cosa tan peligrosa...

    ;-)

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  2. ¿Cómo se extirpa una máquina de escribir del corazón?

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  3. Pues por eso sí tienen que leerlo, hay que dárselo en los biberones o inyectárselo en vena como si fuese una vacuna. Vacunarlos contra la idiotez.

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  4. Me encanta!! Un post fenomenal este.

    Saludos.

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  5. Y lagrimicas de barro, como el niño que mezclaba cacao en polvo y leche en la boca y lloraba colacao.

    Mezclo Whitman y Postishead. Me siento repelente y triste de serlo y de ser.

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  6. Has olvidado la causa principal por que no se debe hacer...

    Luego, esos bebés crecerán y les enviarán emilitos a sus profesores preguntándoles por los problemas de la asignatura, adjuntando cuentos de ese señor...

    Basado en hechos verídicos...

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  7. A veces es mejor que lo lean, para que aprendan :)

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  8. Si te gusta Bukowski, te gustará la poesía de Roger Wolfe y de Karmelo C. Iribarren, que pasan por ser dos de los más destacados discípulos suyos aquí, en España.

    Y si alguna vez te has preguntado por qué eres como eres, y por qué te gustan unos artístas, y otros no. Sólo puede responderte un genio. Y ese genio se llama Jean Nicolas Arthur Rimbaud, el paradigma del enfant terrible, el príncipe de los malditos, el gurú de la modernidad y el poeta más grande de todos los tiempos.

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